Tapia de Casariego

Alcaldía: Dña. Ana María Vigón Suárez
Capital: Tapia de Casariego
Domicilio Social: Plaza Constitución s/n 33740 TAPIA DE CASARIEGO
Población Año 2018: 3.795 habitantes
Teléfono: 985628080 / 985472588
Fax: 985628080
Página Webwww.tapiadecasariego.es

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Tapia de Casariego es un concejo de la costa occidental asturiana y que últimamente se ha convertido en uno de los destinos turísticos más visitados dentro de la región. Limita al norte con el mar Cantábrico, al este con el concejo de El Franco, y al sur y al oeste con el de Castropol. Tiene una extensión de 65,99 km2.

Desde el punto de vista geológico el suelo de Tapia es de formación silúrica compuesto principalmente de cuarcitas y pizarras cámbricas. Hay también una importante presencia de granito en la zona oriental del concejo cerca ya de la costa. En la zona próxima a la localidad de Porcia y en la parroquia de Santa María del Monte aparecieron muestras de mineral ferromagnético.

El relieve tiene altitudes bastantes suaves y con pocas pendientes, observándose dos zonas bastantes diferenciadas separadas por la carretera que va de Figueras a Lagar. En la parte sur de esta vía encontramos el cordal de Acevedo y los montes de Candaosa, con alturas de poca importancia entre las que destaca la loma de Las Cruces con 396 metros. Por su lado norte se divisa una extensa y fructífera planicie litoral. Otras alturas reseñables en el concejo son las del Pico de Las Nieves (251 m), el Grandela (348 m), y ya en el límite con Castropol la loma del Posadoiro (600 m) y el de la Bobia que se encuentra ya fuera del concejo con 1.201 metros. El litoral se encuentra muy batido por el oleaje marino, contando con varios acantilados e islotes de pequeña altitud. Sus playas también presentan diferencias, encontrándose playas de arena muy fina a partir de la parte occidental de la capital. En la parte oriental de la villa lo que predominan son las riberas de piedra que cuentan con accesos complicados.

Su curso fluvial más importante es el río Porcia que nace en las estribaciones de La Bobia y que desemboca en la playa de su mismo nombre. Presenta bastante irregularidad en su curso, haciendo de límite con el vecino concejo de El Franco durante varios kilómetros. Otros ríos del concejo son el Anguileiro, con desembocadura en la playa de Tapia y el Tol que desemboca en la de Serantes. Sus aguas en épocas estivales suelen ser muy bajas.

El clima que se da en el municipio es suave, templado y con escasas diferencias entre su franja costera y sus pequeñas altitudes. La temperatura media en la época estival es de 20,5ºC la máxima y 14,4ºC la mínima. En invierno éstas llegan a los 10,5ºC y 5,3ºC. Una de las características en Tapia, al igual que muchas localidades del Principado es la presencia de las brumas marinas.

En cuanto a su vegetación hay que destacar la presencia de manchas de pinos, llegando a ser estos bastantes numerosos. También podemos observar especies como eucaliptos, castaños, robles, álamos y hayas. Dentro de su vida animal hay que mencionar que el concejo nos ofrece uno de los mejores manjares y en mayor cantidad como es el marisco.

Tapia de Casariego es la villa y capital del concejo del mismo nombre. Está situada a 18 metros de altitud y en ella se da la mayor concentración humana de todo el concejo con más de la mitad de la población total del concejo. Su puerto de mar le da un gran atractivo a la villa, que unido a la cantidad de buenas playas diseminadas por todo el territorio hacen de que el municipio sea destino turístico de mucha gente, tanto de las regiones centrales de Asturias como del resto del país y de Europa.

El concejo ha sufrido una pérdida de habitantes durante estos últimos años, pero vamos a analizar la evolución durante todo el siglo pasado. A comienzos de siglo la población era de 5.106 habitantes cifra que fue descendiendo durante las primeras décadas por causa de la emigración a ultramar. Esta emigración se produce por la escasez de recursos que tenía la población y las pocas perspectivas de mejora que veían sobre todo la gente más joven y que le impulsa a tomar nuevos caminos. Desde finales de la guerra civil y hasta la década de los 80, la tendencia se invierte ganando efectivos gradualmente. Este aumento se debe sobre todo al desarrollo económico de toda la comarca, llegando a alcanzar la cifra de 5.328 habitantes. A partir de esta fecha la cifra vuelve de nuevo a disminuir, tendencia ésta todavía presente en nuestros días. Las causas de este nuevo retroceso las tienen de nuevo los movimientos migratorios, aunque esta vez los destinos son otros bien diferentes, en concreto las zonas industriales de la región, del país e incluso a Países europeos como Francia y Alemania.

Todo esto nos da una pirámide de población en el que las personas con edad más avanzada van ganando terreno con respecto a las más jóvenes. Tapia se articula en cuatro parroquias, La Roda, Campos, Serantes y Tapia de Casariego, siendo esta última la que mayor número de personas tiene, representando más de la mitad del total. Por último, en cuanto a su población se refiere, hay que comentar el efecto turístico que se produce en todo el concejo, llegando a aumentar de manera considerable su población en un gran tanto por ciento durante las épocas estivales.

Respecto a su actividad económica el sector primario sigue siendo el que mayor número de empleos genera, con un 42,32% del total. La actividad ganadera tiene en el concejo una gran importancia, trabajándose sobre todo con la cabaña vacuna orientada básicamente hacia el sector lácteo, llegando a producir antes de las normativas europeas relativas al sector, más de 20 millones de litros de leche. Es uno de los concejos con una mayor especialización láctea de toda Asturias con un total del 95% de todas las cabezas. En estos últimos años, y como consecuencia de dichas normativas europeas, se ha producido una disminución en el número de explotaciones y una consiguiente mejor racionalización de las existentes. La actividad pesquera también sufre las consecuencias de los recortes de cupos y de caladeros, quedando en el puerto de Tapia un total de 13 barcos que se dedican a la pesca de bajura (pulpo, percebe, merluza y pixín) y a la de altura (mero y merluza). De la pesca de altura sólo quedan tres embarcaciones, teniendo su lugar de venta en Avilés.

El sector secundario y de la construcción tiene una débil influencia en el concejo, representando al 18,09% de los empleos locales. La rama de la construcción es la que un mayor número de empleos genera, teniendo cierta representación también la industria alimenticia, y las transformadoras de los metales.

Dentro del sector terciario de los servicios hay que decir que éste está cogiendo un mayor protagonismo con el paso del tiempo gracias sobre todo a la actividad turística que se da en toda la zona. Hoy en día genera un 39,59% de los empleos, siendo las ramas del comercio y de la hostelería las que se llevan el mayor número de empleos. Generalmente, estas actividades se concentran en la capital municipal.

El concejo como tal nace a mitad del siglo XIX, aunque ya en tiempos prehistóricos debió estar colonizada esta tierra, como lo demuestran diversos útiles como hachas de piedra y que pueden pertenecer al Achelense antiguo. Lo que sí está mejor documentado es la existencia de varios asentamientos castreños a lo largo de todo el concejo. Estos castros tienen que ver con la existencia de explotaciones mineras en tiempos romanos, que utilizaban estas edificaciones para la defensa y organización del espacio. Las explotaciones mineras estuvieron en funcionamiento hasta principios del siglo III, en el que aparece un cambio en las relaciones de producción reemplazando los castros por nuevas organizaciones del espacio.

En el siglo X el monarca Ramiro II, dona al obispo de Oviedo el territorio comprendido entre los ríos Eo y Navia y en el que está incluido el actual concejo de Tapia. Esta donación es ratificada por el rey Alfonso VII en el siglo XII, el cual confirma que dicho territorio es de la obispalía ovetense, en dura pugna con el de Lugo que conservaba posesiones en Salave y Villamil. En el año 1282 el obispado de Oviedo crea la puebla de Roboredo para conducir los designios de la comarca, aunque más tarde ésta se estableció en Castropol. En el año 1300 las gentes del concejo hacen una reclamación al obispado de Oviedo a fin de que les suavice los tributos, consiguiendo que sólo el puerto de Tapia finque.

En el año 1579, el territorio de Tapia fue comprado por sus pobladores gracias a la venta efectuada por el rey Felipe II para poder pagar los incipientes gastos acumulados como consecuencia de las distintas guerras en las que estaba metida el estado. En el siglo XVIII y parte del XIX las parroquias de San Martín y San Esteban todavía se redimían al monasterio lucense de Corias. Del siglo XVIII data la fundación de un hospital para la atención de las personas más necesitadas y de las que pasaban haciendo la peregrinación. De 1750 es la construcción sobre la peña de la atalaya de una torre de dos pisos en forma de fortaleza medieval.

Tapia mantuvo representación en la junta formando parte del partido de Castropol, teniendo una menor representación por ser antiguo concejo de Obispalía, lo que se tradujo en una serie de tensiones y conflictos al querer estos equipararse en participación a los concejos de realengo. En 1863, gracias a la influencia de Fernando Fernández de Casariego, el concejo consigue la independencia total de Castropol segregándose de él cuatro parroquias de Castropol y una de El Franco. Tiempo más tarde Fernández de Casariego sería nombrado marqués de Casariego.

De la guerra de la Independencia el concejo se libró de cualquier contingencia. A finales del XIX, nace un sindicato de signo católico y conservador que sería el Circulo Católico. Visitan el municipio diversas personalidades de renombre como el reformista Melquíades Álvarez y el dictador Primo de Rivera. De los acontecimientos revolucionarios del 34 hay que decir que Tapia se puso desde un primer momento del lado del gobierno y en contra de la insurrección. En la Guerra Civil tampoco se libran en el municipio grandes batallas, aunque como en todo el Estado se tendría que superar un largo camino hacia el desarrollo, logrando iniciarse este proceso aquí en la década de los 50-60 con la llegada del boom turístico.

Dentro de la arquitectura religiosa en el concejo tenemos la iglesia parroquial de Tapia fundada en 1898 es de estilo neogótico y remplazó a uno del s. XVIII. Está situado detrás del instituto. Tiene planta en forma de cruz latina y tres naves cubiertas con bóvedas de crucería, destacando por su altura la central. En la fachada llaman la atención el pórtico cerrado, la torre-campanario y la imagen del Sagrado Corazón.

Además de esta edificación tenemos otras iglesias como las de Serantes y Campos-Salave, ambas estructuradas en una solo nave, con campanarios a los pies y bonitos retablos barrocos. También son dignas de mención las capillas de San Blas, San Sebastián, y el Santuario de Santa María del Monte en La Roda.

De su arquitectura civil y popular destacaremos diversos palacios y casonas como el Palacio de Campos, con patio central, planta baja y noble y una capilla situada en su frente.

Otro palacio importante es el de Cancio, en Casariego, mezcla de elementos de épocas y estilos distintos, pero su estructura primitiva es del siglo XIV. Lo rodea un alto muro en el que figura una portada con arco de medio punto acompañado por torres a sus lados. La capilla es la parte más actual, reconstruyéndose en 1836. Aquí nació Gonzalo Méndez de Cancio, capitán general de la provincia de La Florida y precursor del cultivo del maíz en Europa en el siglo XVII, sembrando las primeras semillas en las extensas tierras que poseía frente al palacio.

El antiguo caserón blasonado de Las Nogueiras, es del siglo XVII. La Biblioteca y la Casa de Cultura municipales ocupan ahora sus dependencias. La plaza de la Constitución forma un bonito conjunto arquitectónico con el Ayuntamiento, el Instituto y las Escuelas, construidos entre 1860 y 1864. Las tres edificaciones tienen planta rectangular y fachada de dos pisos. Otras edificaciones importantes son las de la familia Yánez de Villamil o la casona de la Magdalena en Campos.

Por último, no queremos acabar esta sección sin mencionar la declaración de monumento de la playa de Peñarronda en el límite con Castropol por el PORNA, contemplándose en ella un conjunto de dunas que junto a la vegetación del lugar forma un paisaje bellísimo.

Entre sus principales fiestas están:

En el mes de febrero, las fiestas de San Blas en Tapia. En el mes de junio, son las fiestas de San Pedro en Tapia y las fiestas de El Corpus en Serantes. En Julio tenemos las fiestas de Nuestra Señora del Carmen en Tapia. En el mes de septiembre, están Nuestra Señora de la Porteira en Salave y la Romería de los Remedios en Porcia.

Las fiestas más populares son las de la Virgen del Carmen de Tapia, habiendo durante esas fechas una semana entera llena de actos festivos y culturales donde destaca la procesión Marinera en la que la imagen de la Virgen llega hasta el puerto, donde se produce un impresionante concierto de las sirenas de los barcos. Por otra parte el concejo también se destaca por acontecimientos deportivos como los de la quincena deportiva en la Feria de Campomar, y el campeonato internacional de surf celebrado en Semana Santa y que reúne a lo más selecto del circuito europeo.

Cuarteado en cruz.

El primer cuartel, representa sobre campo de azur, a la Cruz de Los Ángeles, en alusión al dominio ejercido por la mitra Ovetense durante siglos.

El segundo cuartel, en campo de gules representa un castillo almenado del que sale un águila de su parte superior con el cuerno de la abundancia sobre su cabeza y flanqueado todo por dos espigas. Este cuarto hace referencia a la dependencia de Tapia de Castropol.

El tercer cuartel, nos enseña una torre de plata, de donde florece de su parte almenada un guerrero que empuña un arma en su mano izquierda y una cruz en la derecha. Alrededor de todo esto aparece una leyenda que reza ” VILLAMIL AVANTE CON ESTA CRUZ DELANTE”. Representa el escudo de armas de la familia Villamil de Serantes.

El cuarto cuartel, representa al escudo de Fernando Fernández Casariego, a la sazón precursor del concejo de Tapia y nombrado posteriormente Marqués de Casariego. Su representación es partida, mostrándonos primero en oro, un pino de sinople acostado de dos lanzas que se apoyan en él y en punta una cabeza de jabalí de gules: el segundo nos muestra en gules, una torre donjonada de plata, mazonada y acabada en sable; bordura de oro, cargada de ocho roeles, de azur.

Al timbre la corona del Príncipe de Asturias.

Este escudo toma la forma y el diseño del utilizado por los historiadores Bellmunt y Canella en su obra “Asturias”, obra en la cual para la realización de dichos emblemas toman lo más característicos de cada municipio asturiano. Actualmente el Ayuntamiento lo utiliza sin sanción legal conocida.

Gran enciclopedia Asturiana
Autor: Silverio Cañada

Geografía de Asturias
Ediciones: Prensa Asturiana S.A.

Asturias a través de sus concejos
Ediciones: Prensa Asturiana S.A.

Heráldica institucional y vexilología del Principado de Asturias
Ediciones: Principado de Asturias
Autor: Eduardo Panizo Gómez

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