Villayón

Alcaldía: Dña. Montserrat Estefanía González Suárez
Capital: Villayón
Domicilio Social: La Plaza, 12 33717 VILLAYON
Población Año 2017: 1.280  habitantes
Teléfono: 985625051
Fax: 985625045
Página Web: www.villayon.es

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Concejo asturiano localizado en la comarca occidental de la región dentro de la cuenca del río Navia. Es uno de los municipios que más tardó en obtener su independencia, pues perteneció al concejo de Navia hasta 1868. Sus límites geográficos son los Siguientes: Por el Norte limita con Navia, por la zona occidental limita con los concejos de Coaña, Boal e Illano, Por el oriente linda con Valdés, Tineo y Allande, siendo este último concejo, a su vez, el límite por el sur. Comprende una extensión total de 131,80 km2.

Desde el punto de vista geológico hay que decir que el terreno de Villayón, presenta unas características similares a los concejos occidentales, perteneciendo mayoritariamente al siluriano, con predominio de las pizarras antiguas, Grauwacka y algunas cuarcitas, deformadas todas ellas por la orogenia herciniana. La consistencia de las fajas de pizarra es variable, rompiéndose la mayoría de ellas en hojas más o menos grandes, y convirtiéndose en material de techumbre de casas. Las cuarcitas se encuentran en la zona comprendida entre Busmente y Villayón.

En cuanto a la topografía del concejo podemos afirmar que el concejo es montañoso, aflorando también diversos valles en varias direcciones conformados por los afluentes y subafluentes del Navia. Las alturas más importantes son las siguientes: por el norte y el nordeste, tenemos las sierras de Arbón, Brañuas y Panondres, esta última con elevaciones superiores a los 800 metros. Al suroeste vemos la sierra de San Roque, con picos como los de Gargalois y el del Prado de Roque con más de 1.000 metros de altitud. Al sur encontramos la sierra de Carondio, siendo los picos Agudo y del Conde sus accidentes más destacados, con alturas que rondan los mil metros. También en el sur pero más al este, tenemos la sierra de Busmayor. Por último y ya en los límites orientales encontramos la Bobia de Bullacente, con picos de más de 1.000 metros. Si a todo esto le sumamos las lomas interiores de Loredo y Quintana, tenemos conformado la mayoría de los accidentes montañosos de Villayón.

De su red hidrográfica el accidente más destacado lo configura el río Navia, que recorre el concejo por su parte occidental de sur a norte, constituyendo la frontera natural con Boal, Illano y Coaña. Dentro de los numerosos afluentes y subafluentes del Navia que atraviesan el concejo destacaremos el Polea, que recorre Villayón por su parte meridional de sur a norte, conformando el valle de Las Lomas. Recibe las aguas de los riachuelos del Barandón y el Bullimeiro, uniéndose cerca de Trabada al Cabornel y recibiendo en las mestas al Lendeforno, dando sus aguas al Navia finalmente en la localidad de Mezana, en el vecino concejo de Boal.

Su clima viene determinado por las características orográficas del terreno, presentando la mayor parte del concejo una suavidad en las temperaturas, no mostrando nunca temperaturas extremas. En las zonas más elevadas estos rasgos suaves tienden a continentalizarse, presentando un mayor rigor térmico, y algunos fenómenos atmosféricos característicos de este clima, como son las nevadas.

Su vegetación también es variada, aunque la actual repoblación de especies como los pinos y eucaliptos está acabando con ella. Aun así todavía podemos contemplar diversas manchas de castaños y robles y la formación del bosque de riberas en las vegas, pudiendo divisar de la misma manera en las zonas resguardadas del Navia y el Cabornel, el alcornoque, también conocido en la zona como “el corcheiro”.

La capital del concejo es la villa de Villayón, situada en la parroquia de San Pedro a una altura de 357 metros sobre el nivel del mar. Es, de largo, el núcleo más poblado dentro de todo el municipio, y ejerce su capitalidad desde el año 1868, año en el cual el concejo se separó de Navia, formando ayuntamiento independiente. Presenta unos paisajes espectacularmente bellos y tiene fama de tener una gastronomía exquisita y copiosa, tal como queda reflejado en el refrán que dice:”¿Quién fue a Villayón y no volvió Fartón?”.

De igual forma que la mayoría de los concejos pertenecientes a la comarca occidental asturiana, el flujo poblacional de Villayón desde comienzos del siglo XX hasta nuestros días, nos ofrece unas pérdidas aproximadas de 2.500 habitantes, distinguiéndose dos etapas claramente diferenciadas y de signo contrario. La primera de ellas comprende desde principios del siglo veinte hasta la década de los sesenta, alcanzándose en el intercensal de 1950-1960, la cota más elevada de habitantes con 5.335. Por el contrario la segunda etapa, que comienza en esta fecha y todavía continúa actualmente, viene marcada por una pérdida paulatina, dejando la población actual en las 1.840 personas. Este descenso viene motivado principalmente por los movimientos migratorios a las zonas centrales de la región y a la vecina e industrial Navia, aunque esta cercanía con ella le ha ayudado también a sostener dichas pérdidas, manteniendo la residencia en el concejo mucha mano de obra allí empleada. Por esta razón es que aquí no se presentan unas estructuras demográficas muy desequilibradas, mostrándonos una población algo más joven que la mayoría de los concejos de la zona occidental asturiana. Actualmente la población se reparte entre seis parroquias, siendo la de Villayón la que concentra un mayor número de personas con una cifra superior a los 150 habitantes.

En cuanto a su actividad económica el sector primario sigue siendo el que mayor número de empleos aporta, generando un total del 76,52% del empleo local.. La ganadería es la actividad que más se trabaja en el concejo, siendo el ganado vacuno la principal cabaña de Villayón, estando actualmente su producción orientada hacia el sector lácteo.

El sector secundario, apenas si tiene representación en el municipio, ocupando a un 8,19% de la población activa. La rama de la construcción es la de mayor número, teniendo las productoras de energía eléctrica su importancia, gracias a los empleos que genera la central de Arbón. Un dato a tener en cuenta dentro de este sector es que mucha mano de obra del concejo, trabaja en el concejo de Navia, contabilizándose allí el número de empleos procedentes de Villayón.

Su sector terciario de los servicios representa un total del 15,29% de los empleos locales, y es el único que está en continua expansión. La actividad comercial, la hostelería y la enseñanza y la sanidad son las principales actividades generadoras de empleo, concentrándose la mayoría de ellas en al capital del concejo.

La historia del concejo de Villayón viene unido al de Navia hasta el año 1868, fecha en la que se independizó de él formando ayuntamiento propio.

De los tiempos prehistóricos del paleolítico, al igual que ocurre en muchos otros puntos de la región occidental asturiana, sólo podemos tener indicios de su existencia, pues la ausencia de excavaciones en el territorio no nos permite aclarar verdaderamente quién y cuándo fue colonizada esta tierra en sus tiempos más remotos, pues se cree que toda la zona de la desembocadura del Eo y el Navia tuvo que ser propicia para el asentamiento humano. Sí se tiene constancia de la existencia de diversos monumentos megalíticos en la sierra del Carondio, como así lo atestiguan los campos tumulares hallados. Dentro de los asentamientos castreños, también se contabilizan algunos, siendo el más importante el de Illaso, que fue utilizado posteriormente por el pueblo romano, para las prospecciones auríferas.

La transición desde la etapa colonizadora romana hasta la edad media, nos deja la aparición de una lápida encontrada por dos campesinos en 1926 en la localidad de Carrio, y que algunos autores sitúan en los albores de la época de la monarquía asturiana en el siglo VIII, y otros la colocan en la etapa visigoda.

En la Baja Edad Media ya se nos presenta Villayón como parte integrante del concejo de Navia, siendo su territorio muy disputado entre diferentes poderes obispales, protagonizando la mitra Ovetense y el monasterio lucense de Corias, una disputada pelea con el fin de obtener el control de la zona, llegando éste último a dar un préstamo a Murias en su etapa expansionista con el objetivo de ejercer el dominio sobre toda la zona, cosa que ninguna de las dos obispalías consiguió, pasándose el territorio de uno a otro en infinidad de ocasiones hasta que en tiempos del rey Felipe II tiene lugar la famosa desamortización eclesiástica, comprando las gentes del concejo el territorio de Villayón, situación ésta que no aceptaron ninguna de las dos mitras, y que las hizo interponer infinidad de recursos que finalmente no llegaron a buen puerto para ellas, quedando definitivamente el concejo en poder de sus habitantes.

Durante los siglos siguientes el devenir de Villayón estuvo estrechamente ligado con el de Navia, siendo ya en el siglo XIX, concretamente durante la revolución septembrina de 1868, cuando gracias al afán constitucionalista y la racionalidad territorial se procede a la segregación de Villayón de Navia, creándose un ayuntamiento independiente de cinco parroquias, a la que en 1991 se sumó otra más. Los últimos años de esta centuria y los primeros del XX vienen marcados por una corriente migratoria hacia ultramar, cambiando el destino en la mitad del siglo, dirigiéndose los movimientos a las zonas centrales de la región asturiana y a Navia, aunque la proximidad con este concejo vecino y la construcción del embalse de Arbón ayudan a mitigar estas pérdidas evitando estos masivos desplazamientos. Hoy en día Villayón presenta todo lo que cualquier y excursionista quiera ver, con unas panorámicas estupendas de la naturaleza, como las cascadas de Oneta, donde podemos disfrutar de un salto de unos 15 metros de desnivel realizado por el río Acebal.

Villayón nos deja varias muestras artísticas ofreciéndonos un recorrido por las diferentes etapas históricas. De este modo mencionaremos en primer lugar dos túmulos neolíticos hallados en Carrio, localidad de la parroquia de San Pedro de Villayón. En Illaso encontramos un asentamiento castreño, utilizado ya en tiempos romanos para sus trabajos en las explotaciones auríferas. De una época posterior es la pizarra hallada en Carrio, cuya cronología no está muy clara. Hay quien cree que pertenece a la dominación visigoda, y por el contrario, otras personas apuntan que ésta proviene de la etapa de la monarquía Asturiana. Esta pieza refiere a la existencia de una villa llamada Ciuscau en la que vivía el esclavo Auriolo junto a un grupo de personas del pueblo.

Dentro su arquitectura religiosa, la representación más destacada corresponde a la iglesia de San Bartolomé de Parlero. Está estructurada en una sola nave, separada del presbítero a través de un arco de medio punto, estando la cabecera, más alta que la nave, rematada en forma plana. El pórtico al sur y al oeste, poseen banco de piedra corrido. Guarda en su interior un interesante retablo del siglo XVIII de tres calles, donde la central expone la imagen de La Virgen de La Velilla, de gran devoción en todo el concejo, a la derecha se encuentra la talla de San Bartolomé y a su izquierda la imagen de La Inmaculada. El ático está presidido por una composición de Santo Domingo bajo una decoración de motivos naturales.

Además de esta edificación el concejo presenta otras con elementos importantes como la Iglesia de San Pedro de Villayón y que guarda en su interior una buena talla de San Pedro, también en Villayón vemos la Capilla de San José, muy pequeña y que guarda en su interior una original talla del patrón.

En Oneta encontramos la Ermita de Santa Maria, con talla de la Virgen de Oneta. La Capilla de Lergomín de Zoreda, presenta un retablo del siglo XVIII, al igual que la Iglesia parroquial de Arbón. Por último en Busmente tenemos una capilla del siglo XVIII.
La arquitectura rural y popular también está presente en el concejo, conservándose varias casonas blasonadas como las de Cotarón, Pisón y Pumariego en Oneta. O las de Roque y Carbajales en Valdedo, y la de Olaya en Loredo. Todas presentan su correspondiente escudo y referencia a su concesión hidalga. También son destacables las construcciones de piedra con corredor de Oneta y las cubiertas de pizarra de Busmente, recubiertas con listones de madera.

Entre sus fiestas están:

En el mes de mayo, el primer sábado son las fiestas de Ecce-Homo en Ponticiella. En junio, son las fiestas de San Pedro en Villayón el día 29. En el mes de julio, son las de Santa Ana y Santiago en Arbón los días 25 y 26. En el mes de agosto, son las de San Bartolomé en Parlero el día 24. En el mes de septiembre, son las de Santa María en Oneta el día 9, las de La Dolores en Villayón el día 15, las de La Velilla en Parlero el día 17 y las de La Peña en Busmente el día 24.

Infinidad de festejos se celebran por todo el territorio de Villayón, no habiendo día durante el verano que no se celebre algo. Todavía se guardan en el concejo alguna de las tradiciones típicamente asturianas, como el enramado de fuentes durante la noche de San Xuan, con el fin de que las mozas solteras consigan novio. Además de todas estas celebraciones festivas, Villayón también celebra importantes ferias ganaderas, siendo las más importantes las de Todos los Santos el 31 de Octubre, la de San Martín el 11 de Noviembre y la de San Cibrán el 17 del mismo mes.

El escudo del concejo se presenta medio partido y cortado.

En el primer cuartel partido sobre campo de azur, observamos una banda de oro, engolada en dragantes del mismo material.

El segundo cuartel partido, nos muestra sobre campo de azur, un castillo almenado sobre ondas, mazonado de sable y aclarado de azur.

El tercer cuartel cortado, nos enseña tres vacas de oro.

Al timbre la corona de Príncipe de Asturias.

Los dos primeros cuarteles hacen referencia a Navia, a la que perteneció el territorio durante siglos. Presenta las armas de su escudo, aunque cambiados de orden. El tercer cuartel hace referencia a la riqueza ganadera que siempre tuvo el concejo, tomando la corporación dicho emblema de la representación que los historiadores Bellmunt y Canella hicieron para el concejo en la realización de su obra “Asturias”, con la única salvedad de que éstos sólo ponían dos vacas en el medio partido de abajo. A día de hoy el ayuntamiento utiliza el emblema sin que se conozca sanción legal para tal efecto.

Gran enciclopedia Asturiana.
Autor: Silverio Cañada.

Geografía de Asturias.
Ediciones: Prensa Asturiana S.A.

Asturias a través de sus concejos.
Ediciones: Prensa Asturiana S.A.

Heráldica institucional y vexilología del Principado de Asturias.
Ediciones: Principado de Asturias.
Autor: Eduardo Panizo Gómez

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