Salas

Alcaldía: D. Sergio Hidalgo Alonso
Capital: Salas
Domicilio Social: Plaza del Ayuntamiento, 2 33860 SALAS
Población Año 2017: 5.140 habitantes
Teléfono: 985830004
Fax: 985832111
Página Webwww.ayto-salas.es

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Concejo asturiano enmarcado dentro de la zona centroccidental de la región. Limita al norte con los concejos de Valdés, Cudillero y Pravia, al sur con el de Belmonte de Miranda, al este con Pravia, Candamo y Grado, y por último al oeste con Tineo y nuevamente Valdés. Su superficie total es de 227,10 km2. Lla villa capital, La Espina y Cornellana los principales núcleos de población.

El terreno del concejo es siluriano, como la de la mayor parte del occidente asturiano, predominando las pizarras, con presencia también de grauwacka y cuarcita. Hay también grupos de granito y algunos manchones de terreno carbonífero. Entre los minerales que se obtienen del terreno encontramos magnesita, baritina, caolín, mármol, alabastro y yacimientos sin explotar de hierro y cobre.

En cuanto a su orografía hay que destacar que Salas presenta una orografía de media montaña y bastante homogénea, comprendiendo mas del 80% del terreno a una altitud de entre 200 y 800 metros. Las principales montañas son al norte, las sierras del Faedo y la Cerezal, al sur las de Courio y Cemoño, en la zona oriental tenemos las sierras de Loris y Nisales, La Sollera y parte de la de Sandamías, al Oeste tenemos las de Labio, Aguión, Cuerva, Las Gallinas, Bodenaya y la Pedival. En la zona central del concejo encontramos Los Priosíos y El Viso, en cuyas faldas se encuentra la capital.

Dentro de los ríos que bañan el territorio el más importante es el Narcea, directamente o por su afluente principal el Nonaya. Es un río salmonero y atraviesa el concejo de norte a sur, aunque cambia de dirección constantemente por su zona oriental. Recibe en Cornellana las aguas del Nonaya. Otro río destacado es el Aranguín que discurre por el norte en el límite de Pravia y que entrega sus aguas al Nalón. El río Llavio inicia su curso en las inmediaciones de Buscabrero, pasando luego a territorio Valdesano formando parte de la cuenca del río Esva.

El clima que se presenta en la zona es básicamente el que se da en la provincia en zonas parecidas, aunque aquí se dan ciertos rasgos diferenciales. El grado de humedad oscila entre un mínimo del 71% y un máximo de 84%, teniendo una temperatura media anual de 13,5ºC.

Su vegetación está compuesta principalmente por castaños, que se dan en las laderas sombrías y cuyo fruto era parte fundamental en la alimentación de la gente lugareña. También encontramos robles y algunos abedules. Las coníferas en forma de pinos y los eucaliptos son especies cada vez con más presencia en la zona. En los bosques ribereños es fácil encontrarnos con fresnos, alisos, chopos, sauces y arces.

Hablaremos también de los tejos, asociados a edificios religiosos y localizándose uno en San Martín de más de 15 metros de altura y 6 de diámetro que ha sido considerado como monumento natural. También la zona noroeste presenta una zona declarada como Paisaje protegido y que corresponde a la cuenca del río Esva.

Salas es la villa capital del concejo del mismo nombre. Se encuentra situada en las laderas de los montes del Viso y el Rebollín a una altitud de 240 metros. De gran importancia en la edad media, dada su situación de paso en el peregrinar a Santiago. Le fue otorgada la carta puebla por Alfonso X en 1270, y su nombre sufrió varias alteraciones, pasando de la antigua Salas de Nonaya, a la Pola de Salas y ya actualmente Salas a secas.

Salas es uno de los mayores referentes dentro de la región en lo que se refiere a la pérdida paulatina de la población durante el siglo XX, pasando de tener una población a comienzos del mismo de 17.296 habitantes a 6.812 en la actualidad. La emigración es sin duda alguna la mayor culpable de este fenómeno, siendo primero las salidas ultramarinas a América y después, a mediados de la centuria, un movimiento dirigido a centroeuropa, a Madrid y sobre todo al centro industrial de la región, los principales puntos de destino. Los asentamientos se producen en dos zonas claramente marcadas; las vegas, que tienen las mejores tierras y que son las mas pobladas. Y las laderas de las montañas, que son las más afectadas por el despoblamiento.

Respecto a la actividad económica del concejo, el sector primario es todavía el que genera un mayor número de empleos, representando a un total del 50,85% del total. La ganadería es la ocupación mayoritaria, siendo la cabaña vacuna la que mayor presencia tiene en el concejo. Su orientación productiva está casi en su totalidad, dirigida al sector lácteo. La agricultura, principalmente, está orientada hacia al autoconsumo, siendo guisantes, verduras y fabes sus productos más cultivados.

En el sector secundario industrial y de la construcción, destacan las industrias dedicadas a la fabricación de alimentos, siendo la factoría láctea radicada en el concejo, la que agrupa a un mayor número de empleos. Otras ramas de este sector con cierta importancia son, las madereras, las cerámicas y las transformadoras de metales. Hoy en día representa al 19,68% de la población activa del municipio.

Por último y en relación con el sector terciario, hay que comentar que genera el 29,45% de los empleos locales, destacando el comercio y la hostelería. Es en la capital donde se concentra la mayor parte de estos servicios, teniendo también Cornellana y La Espina, aunque en menor cantidad.

Los primeros indicios que muestran la existencia de vida humana en el concejo corresponden al periodo megalítico, siendo manifestada su existencia en varios lugares con formaciones de necrópolis tumulares. Son de destacar los túmulos de la sierra de las Traviesas en Lleiguazo, el túmulo de Terra Riba en Cermoño, la necrópolis de san Juan en Mallecina y la necrópolis de Pena Ausen en el alto de Carrales. De la edad del bronce se descubren diversos utensilios como un hacha plana de bronce encontrada en el Regueru Secu (Figares), y las hachas de talón y anillas de Álava y Malleza.

De los asentamientos y fortificados castrenses, se tiene constancia de varios de ellos en Casazorrina, Álava, Láneo, Linares, Priero, Godán, Santiago de la Barca y Soto de los Infantes. Ninguno de ellos ha sufrido un estudio arqueológico que nos demuestre la época a la que pertenecieron.

La ocupación romana deja varias muestras en el concejo, siendo importantes las numerosas explotaciones auríferas que encauzan y procesan la materia principal en la extracción. Destacan las minas de la Driosa, Godán, Sobaciella, las Novares, Millera, y el Mouro. También son destacables los canales de La Bouga, el estanque de Les Muelles y los canales de los remoleiros. En la localidad de Ablanedo apareció una lápida que contenía la inscripción romana de: “aquí yace Flavio Cabarco, hijo de Auledo y de Caya, de la tribu o la familia de Beriso fallecido a los XV años de edad.”

La primera noticia documentada de Salas, corresponde a la época medieval y en ella se hace referencia de una donación efectuada por el príncipe Gonzalo en el año 896 al obispado Ovetense, cediéndole varios bienes entre los que se encontraba la iglesia de San Martín. Fruela II cede en el 912 la Villa Azeliana en Salas y Anonaya y en el 1006 la reina Velasquita cede el monasterio de San Martín de Salas.

Del año 1024 data la fundación de un monasterio que estaría ligado estrechamente con el concejo. Se trata del monasterio de San Salvador de Cornellana, construido por orden de la infanta Cristina y que sería cedido en el año 1122 por el conde Suero Bermúdez y su esposa Enderquina a la orden de Cluny. El 21 de Julio de dicho año Alfonso VII concede y delimita el coto del monasterio, de cuya jurisdicción va a depender la población, pasando al municipio independiente de Salas en 1827.

La villa de Salas aparece en fuentes documentales asociadas al río que fluye por sus tierras, conociéndose como Salas de Nonaya. Salas fue poblándose poco a poco llegando a conseguir en 1277 la carta puebla por obra y gracia de Alfonso X, instituyéndose la villa y el concejo de Salas. El núcleo generador de la puebla lo constituía un castillo donado por la reina Urraca en 1120 al Conde Suero. Esta concesión de puebla acarreará varios conflictos con el coto monacal de San salvador de Cornellana.

En 1277 Salas ya ejerce vida municipal firmando la carta de hermandad con los concejos de Avilés, Pravia, Grado, Somiedo, Valdés, Tineo, Cangas y Allande, teniendo este acontecimiento lugar en La Espina. Dentro de los límites del concejo figuraron los cotos de San Salvador, el de Linares, el de Soto de los Infantes y el de Labio, coto éste último, que formalizó ayuntamiento propio desde 1580 a 1827.

A finales del siglo XV nace una nueva hermandad formada por los concejos de Grado, Pravia, Salas, Valdés y Miranda, que solicitan a los monarcas el reconocimiento de una personalidad jurídica unitaria. Estos concejos estarían más tarde unidos en el mismo partido dentro de la junta general del Principado. En las juntas anteriores a la formación del Principado de Asturias, Salas estuvo representada en ellas por mediación de Pedro Díaz de Salas y García Fernández de Doriga. A partir de 1594 la representación del concejo viene dada por las familias Doriga y Malleza que acabarían entroncándose en un mismo linaje.

El concejo siempre fue lugar de paso obligado en las peregrinaciones a Santiago por su recorrido interior, lo que hizo que en el territorio hubiese hospitales para atender a estas personas, resultando de cierta importancia los de Cornellana, Salas y La Espina.

Uno de los acontecimientos más importantes para el concejo en el siglo XIX, fue la desaparición en 1827 del coto monacal de San Salvador de Cornellana, abandonando los monjes el recinto en 1835 y convirtiéndose la iglesia en parroquial. De este siglo es también la guerra de la Independencia siendo ocupado Salas primeramente por tropas del mariscal Ney en 1809. Dos años más tarde al ocupar el General francés Bonet la ciudad de Oviedo, se instaló en Salas el cuartel general del ejército asturiano. En las luchas Carlistas hay que destacar la derrota sufrida en 1836 en el concejo de la partida carlista de Pablo Sanz.

El siglo XX viene marcado por la contienda Civil española, que influye negativamente, como en el resto del estado, en la sociedad civil. También aparecen fuertes migraciones que hace que la población vaya en descenso poco a poco.

Dentro de sus obras artísticas destacaremos en primer lugar el monasterio de San Salvador de Cornellana. La parte más antigua de él es la iglesia de estilo románico levantada en el siglo XII. Posee tres naves con triple cabecera de planta semicircular y una torre. Los retablos absidiales son de gran interés, pues en él se dan los primeros ejemplos de clasicismo arquitectónico y naturalismo escultórico barroco de Asturias. Las dependencias propias del monasterio son fechadas a finales del XVII principios del XVIII. Lo más destacado de él lo constituye su portada, donde se encuadra todo el acervo decorativo.

La iglesia de San Martín en Salas es también de importancia. Fundada en el siglo X, aunque reformada entre los XV y los XVIII, presenta elementos prerrománicos (varias inscripciones) que se encuentran alojadas actualmente en la torre del palacio Valdés Salas.

En el centro de la Villa encontramos la Colegiata de Santa María la Mayor construida en la primera mitad del siglo XVI, aunque en siglos posteriores se le añaden las capillas, es de planta cuadrada con una portada lateral donde se sitúan varios escudos de armas. El monumento más importante que contiene la colegiata es el mausoleo de D. Fernando de Valdés-Salas (Inquisidor general y fundador de la universidad de Oviedo entre otras cosas), realizado entre 1576 y 1582 en alabastro por el escultor italiano Pompeyo Leoni.

En Dóriga tenemos el templo parroquial de Santa Eulalia, consagrado por el obispo don Pelayo en 1121, conserva muestras románicas como la portada sur y la planta. De idéntico origen románico se haya en la iglesia de San Juan Bautista en Godán. Por último hay que reseñar la Capilla de San Roque (Salas), del siglo XVII, es lo que queda del antiguo hospital.

Respecto a su arquitectura popular, mencionaremos primeramente el conjunto formado por la torre y el palacio Valdés Salas, situados ambos monumentos en el centro de la villa de Salas y unidos por un puente adornado con escudos. La torre se construyó en el siglo XIV y reconstruida en 1960, y el palacio en la primera mitad del siglo XVI, y posee dos torres, patio central y capilla.

En Doriga encontramos el Palacio de Dóriga, construido en diferentes épocas, la torre es del siglo XIV y el resto del edificio del siglo XVI y rodeado de un hermoso parque. Posee grandes columnas toscanas.

Otro palacio importante es el Palacio de Toreno (La Granja), del siglo XVII cuenta con una capilla, y es una gran construcción dotada de un amplio parque con jardines. También son destacables: la Casa de Longoria (Laneo), del siglo XVIII. Es un magnífico ejemplo de arquitectura rural de cuidado estilo. La Casa del Xanzo (Salas), del siglo XVII, con un escudo de armas en su fachada, era antigua parada de diligencias. La Casa de María Veiga o Miranda (Salas), de la primera mitad del siglo XVII, posee un corredor en su parte central convertido en galería y ostenta un escudo de armas en la fachada principal.

Entre sus principales fiestas, destacaremos:

En el mes de abril, las fiestas de Abril en Salas, el último domingo y el último martes del mes.

En el mes de junio, las fiestas de San Juan en Cornellana el día 24 y las de San Pedro en Mallecina el día 28.

En el mes de Julio tenemos La Festona en la localidad de La Espina.

En el mes de agosto, son las San Lorenzo en Laneo el día 10, las Romería del Viso en Salas el día 15, este mismo día es la Romería de Nuestra Señora de Cornellana y Santa Ana en Salas el día 20.

Es el concejo de Salas en temas de festejos y de folklore, uno de los más ricos del Principado de Asturias, celebrándose en su suelo infinidad de celebraciones donde la tradición, la fiesta, la gastronomía y el deporte, se entremezclan para ofrecernos lo mejor de su gente.

Su escudo es cuarteado en cruz.

En el cuarto superior izquierdo observamos un Castillo de Piedra del que sale un león, teniendo tres veneras de plata, una a cada lado y otra en punta.

En el cuarto superior derecho tenemos un león sujetando una especie de balcón y en posición de adiestramiento de un castillo. La punta, de sinople, con dos columnas, de oro, puestas en aspa.

En su cuarto inferior izquierdo encontramos cinco representaciones femeninas rodeadas por dos cuerdas anudadas.

Por último su cuarto inferior derecho nos muestra, entre 4 fajas, diez roeles de gules que presentan en su interior una cruz.

Simbolizan, en el mismo orden, a la congregación pucelana de la orden de los Benedictinos, las armas del linaje de Salas, las armas de Miranda y el linaje de la familia Valdés.

Al timbre la corona del Príncipe de Asturias.

Este escudo fue improvisado por Bellmunt y Canella para su obra “Asturias”, careciendo actualmente de sanción legal alguna.

Gran enciclopedia Asturiana.
Autor: Silverio Cañada.

Geografía de Asturias.
Ediciones: Prensa Asturiana S.A.

Asturias a través de sus concejos.
Ediciones: Prensa Asturiana S.A.

Heráldica institucional y vexilología del Principado de Asturias.
Ediciones: Principado de Asturias.
Autor: Eduardo Panizo Gómez.

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