Llanera

Alcaldía: D. Gerardo Sanz Pérez
Capital: Posada de Llanera
Domicilio Social: Avda. Prudencio González, 2 33424 POSADA DE LLANERA
Población Año 2014: 14.030 habitantes.
Teléfono: 985770007
Fax: 985772316
Página Webwww.llanera.es

llanera

El concejo de Llanera tiene una extensión de 106,69 kilómetros cuadrados y está limitado al norte por Gijón y Corvera, al sur por Oviedo, al este Gijón y Siero y al oeste por Illas y las Regueras.

Sus principales núcleos por numero de habitantes son: su capital Posada, Lugo de Llanera, Santa Eulalia, Villabona, Pruvia de Abajo y San Cucao.

Su terreno es predominantemente llano, el concejo ocupa parte de la llanura que se extiende al norte de Oviedo, tiene pequeños accidentes entre los que destacamos: Santofirme, el Fresno y el Gorfoli de 317 metros que es su máxima altitud. La mayor parte de su terreno se dedica a pasto y le sigue en extensión el uso forestal. Sus especies arbóreas son: el pino, el castaño y el roble. Se dedica poca extensión al cultivo destacando la patata y el maíz. Su ganadería es mayoritariamente bovina. Algo que hay que destacar en este concejo es el sector servicios. Su río más importante es el Nora que separa Llanera de Oviedo, tiene numerosos arroyos como el Zalandrón, los Gafases y el Robledo.

Su capital es la villa de Posada a 10 kilómetros de Oviedo, la que le hace ser zona de residencia de muchas personas que trabajan en sus polígonos industriales y a la vez como zona residencial por su cercanía a Oviedo.

Localidad con buen equipamiento en servicios. Cuenta con varios edificios de interés: la plaza de Abastos del siglo XX, patrocinada por un grupo de emigrantes a Cuba, rehabilitada en 1996 y funcionando como centro de actividades culturales y como escuela de música.

A pesar de su privilegiada situación, vivió dedicado a su actividad agraria, al quedar excluida del desarrollo económico industrial, presentando una evolución demográfica similar a la mayoría de los concejos rurales. En los primeros 40 años del siglo XX, gana en población 3.500 habitantes llegando a su máximo de población con 11.424. Empezando un proceso de retroceso que no pararía hasta 1960. En esta fecha su situación cambia pues se ve metida en el área de construcción del centro de Asturias. Sus dos mayores núcleos Lugo de Llanera y Posada tienen un fuerte empuje como zona residencial teniendo un incremento de población de 1.400 personas, alcanzando el concejo una población de 11.407 habitantes. Este proceso ha dado lugar a una pirámide de población donde las personas menores de 20 años son el 26´7% superando en dos puntos la media regional y en más de cuatro puntos a las mayores de 60 años.

En lo referente a su emigración sí la tuvo, ya que hay que tener en cuenta que en un principio fue un concejo rural y le afectó en la misma medida que a otros concejos rurales. Su emigración fue mayoritariamente a América, Cuba y Argentina, mientras que a partir de 1960 la emigración se dirigió a países del centro de Europa.

El sector servicios es el más importante en su economía y ocupa al mayor numero de sus habitantes. Sobresale el comercio seguido por la hostelería, el transporte o comunicaciones. Algo de lo que hay que destacar de Llanera es que tiene una gran concentración de fabricas que se encuentran en los polígonos de Silvota que es de propiedad pública y el de Asipo de propiedad privada. En Llanera están también Mercasturias y el Parque Tecnológico de Asturias.

Tiene restos arqueológicos del Paleolítico Inferior y Medio. También tiene restos de estructuras tumulares de la época Neolítica. Hay restos romanos que en su primera estructura fue un castro pero la falta de excavaciones arqueológicas hace difícil su datación, los principales castros son: La Coroña, Peña Menéndez, El Canto San Pedro, El Cuetu y el Pico Cogolla, el más estudiado ha sido el Canto San Pedro que lo pone más como centro aglutinador de un territorio que con carácter defensivo.

La invasión romana hizo del territorio de Llanera una de los más importantes. Se tienen noticias del núcleo de Lucus Asturum que era un enclave administrativo importante y estaba relacionado con todas las vías de comunicación.

En la Edad Media, hay una gran cantidad de documentaciones que nos informan sobre las ventas o donaciones que hubo en este territorio. En esta época hubo varios monasterios como los de San Pelayo, Santa María de la Vega y San Vicente, pero si hubo uno que destacó fue el de la Iglesia mayor de Oviedo que va ampliando sus territorios gracias a donaciones de dos reyes, Alfonso III y Ordoño II. La culminación de su poder sobre estas tierras llegaría con las donaciones realizadas por la reina doña Urraca que dona a la iglesia de Oviedo todo el territorio de Llanera.

Durante los siglos XIV y XV, la administración de las tierras de Llanera estaban asociadas a las de Las Regueras que pertenecían al Obispo de Oviedo, éste encomendaba su administración a una persona que se llamaba el encomendero que era por lo general un noble destacando entre ellos: Don Rodrigo Álvarez de las Asturias o Pedro Menéndez de Valdés. Esta familia destaca por su apoyo a la corona y estuvieron en este cargo de encomenderos hasta bien entrado el siglo XIV. Este sistema de gobierno tuvo varios problemas que acabaron con la rebelión del siglo XV, que se conoce como la rebelión de “los excomulgados”, llamada así porque los habitantes, hartos de los abusos del encomendero, se apoderaron de su representante haciéndole objeto de vejaciones y el Obispo respondió con la excomunión de las gentes del concejo y cerró las iglesias. Esta situación duraría cuatro años hasta la muerte del Obispo, con el nuevo Obispo llegarían a un acuerdo prestando juramento de no rebelarse y se les levanta el castigo de la excomunión.

Es en el siglo XVI, durante el reinado de Felipe II, es cuando el concejo pasa a incorporarse a la corona. La ciudad de Oviedo compra el territorio sin contar con la participación vecinal. Este cambio no produjo ninguna mejora para las gentes, ya que hubo continuos conflictos con el Ayuntamiento de Oviedo, estos problemas siguieron sucediendo durante los siglo XVII y XVIII, aunque de una manera diferente, ya que los lazos que unían a Llanera y Oviedo son cada vez más débiles. Esto lo encontramos a la hora de nombrar cargos ya que el consistorio ovetense tenía una potestad cada vez más reducida.

En este siglo XVIII y ya a principios del XIX, hay que destacar la guerra de la Independencia, donde varias personas del concejo fueron deportados a Francia como prisioneras de guerra. Esta zona fue un lugar de paso que se repetiría durante la guerra carlista.

En el siglo XIX, Llanera consigue su independencia de Oviedo y fija su capital en Posada, correspondiéndole el asiento número 39 en la Junta General del Principado. Algo que destaca es la importancia que va ganando este concejo como vía de comunicación y a esto se le empezó a unir una industrialización incipiente, se instalan industrias como Cerámica Guisasola, una fabrica de explosivos, explotaciones mineras en Ferroñes. Otro acontecimiento fue la instalación de la línea de ferrocarril León-Gijón que convirtió a Villabona en un importante nudo ferroviario.

En 1936 Llanera dio el triunfo al Frente Popular y tras el levantamiento el ejercito permaneció fiel a la Republica. Llanera fue tomada en octubre de 1937 al final de la guerra de Asturias, pero continuaron después algunas acciones guerrilleras. En 1960 hay un gran impulso industrializador, se inauguran el polígono de Silvota, pero la crisis de los años setenta también afectó a este concejo, con el cierre de varias industrias. Hay que destacar un resurgimiento a finales del siglo XX y empieza a instalarse un nuevo polígono industrial el de Asipo, se ubica allí también Mercasturias, y el Parque Tecnológico de Asturias, alcanzando un gran desarrollo no sólo industrial sino residencial.

Entre la gran cantidad de patrimonio artístico del concejo, destaca:

Lucus Asturm, antiguo asentamiento romano del que existen gran cantidad de restos, piedras labradas, figurillas femeninas de bronce, medallas. Todo ello conservado en el Museo Arqueológico de Asturias.

La iglesia parroquial de San Miguel de Villardeyo del siglo XV, en su capilla mayor se utiliza una celosía que se reutilizó de otro edificio que perteneció por su estilo a la época de la monarquía asturiana. Está construida sobre otra anterior que debió de quedar en ruinas y a mitad del siglo XIX, se rehizo completamente. El templo es de planta rectangular, cabecera cuadrada y torre campanario a los pies con pórtico ante la puerta. Su interior se encuentra dividido en dos naves separadas por triple arcada sobre pilares, la nave mayor es amplia y bien iluminada, la menor es más angosta. Se cree que su disposición de planta este-oeste y la utilización del pilar cuadrado guarden eco de la construcción antigua.

La iglesia de Santiago de Arlos es Monumento Histórico Artístico, es una obra clásica del románico rural, de una sola nave y cabecera cuadrada típica asturiana. La portada principal es de arco de medio punto con dos arquivoltas con decoración de sierra. Lo más destacado de la portada son los dos capiteles, el izquierdo tiene dos caballeros que portan en la mano un halcón y el derecho más estropeado muestra un cuadrúpedo alado. Entre la nave y el presbiterio se eleva un arco de triunfo con dos arquivoltas semicirculares que apoyan en tres capiteles. En 1997 se realizan obras de restauración que elimina el enfoscado dejando la piedra a la vista.

Torre Valdés, es Monumento Histórico Artístico, debido a las reformas realizadas en el siglo XX, tiene un cambio de fisonomía, la cubierta de tija a cuatro vertientes se sustituye por un remate almenado y tanto en la torre como en el cuerpo se abren grandes vanos goticistas. Podrían corresponder a su construcción original las saeteras del piso superior, aquí se encuentra el escudo de armas de los Valdés, León, Castilla y Bernaldo de Quirós.

El palacio de Villanueva es Monumento Histórico Artístico, del siglo XVII. Obra barroca que encaja perfectamente en la fisonomía de la llanura de San Cucao. La fachada tiene un cuerpo central de dos pisos con torres cuadradas y tres balcones enrasados con antepecho de barrotes. Las torres son pesadas y macizas de cuatro pisos separados por impostas y lucen los escudos de armas labrados en granito entre los balcones del tercero. La desnudez de su decoración es total, los muros son de mampostería y sillarejo con sillar en las esquinas, puertas y ventanas. En el interior se encuentra el patio que está casi arruinado con columnas caídas e invadido por la maleza. Tenía escalera de piedra con barandilla de madera que da acceso a la planta noble, presidida por el gran salón con tres balcones. La capilla estaba adosada a un lateral continuando la línea de la fachada, debió de ser abovedada y de cañón de medio punto con contrafuertes exteriores que recogen el empuje. El palacio se debió comunicar con la capilla por un pequeño coro, del que hoy solamente queda la viga sustentante. Actualmente se utiliza como pajar.

El palacio de Villabona es Monumento Histórico Artístico, fue construido en el siglo XVII, probablemente como ampliación de un edificio anterior. Su fachada estuvo orientada al este y tenía dos torres que la unían por un corredor de madera. Entre 1661 y 1669 se levanta su actual fachada al lado opuesto de la anterior presentando planta cuadrada y cuatro torres. En el siglo XVII, sufre un incendio y es reconstruido. El palacio actualmente tiene una torre y planta rectangular. La fachada principal tiene portada adintelada flanqueada por dos saeteras y dos ventanas en arco de medio punto, el piso alto con balcón centrado volado y ventana de enmarque de molduras con dos escudos el de la familia Alonso de Villabona y la de Portel, destacando en su fachada la sobriedad del diseño. La torre es cuadrada y de cuatro plantas que apoyan en un zócalo de sillar, en el tercer piso aparece un escudo. Hay que destacar la entrada donde se instaló la portada románica que había estado en el muro de cierre de la finca con decoración de puntas de diamante. En el interior aparece un patio con galería actualmente cubierto, que apoya en cuatro columnas toscanas que sustentan el corredor de madera tallada. La capilla integrada en el bloque palacial, tiene entrada independiente sin comunicación con el palacio. Está dedicado a los Reyes Magos.

La capilla de Santa Bárbara, pequeña iglesia de una sola nave, recorrida al exterior por estribos y cabecera poligonal realizada en ladrillo y piedra. Tiene una aguda torre campanario en el hastial. La portada forma un anticuerpo con arco de medio punto sobre columnillas. La obra se debe a la iniciativa de la fábrica de explosivos.

Entre sus fiestas, destacaremos:

En mayo, son las fiestas de San Isidro Labrador en la localidad de Posada. En julio son las fiestas del cruce en Posada y las de Santiago Apóstol en Arlos y Pruvia.

En agosto, se celebra en Lugo de Llanera las fiestas de Santa María, durante varios días culminando las fiestas con el Martes del Bollu.

En septiembre, el día 8 en la Morgal se celebran el Día de Asturias, donde hay grupos folclóricos, artesanía, deportes autóctonos y productos típicos de toda la región.

Los Carnavales tiene gran aceptación en Posada, aunque también se celebran en otras localidades. También hay jornadas gastronómicas, como la del bacalao en septiembre y la de los productos de la huerta y carne roxa en agosto.

Es un escudo utilizado por el Ayuntamiento pero sin sanción legal, está labrado en la fachada de la Casa Consistorial. Como otros muchos concejos este escudo fue inventado por heraldistas.

Su escudo es: Cortado y medio partido.

Primer cuartel cortado, Cruz de los Ángeles de oro y piedras preciosas, soportada por dos ángeles alados. Este cuartel está formado por las armas de la Obispalía de Oviedo, ya que debido a las sucesivas donaciones de estas tierras acabó por convertirse en propietaria de ellas. Fue concejo de Obispalía hasta que Felipe II tuvo permiso del Papa para vender las tierras.

Segundo cuartel partido, torre almenada en oro sostenida en ondas de plata. Esta torre representa la antigua torre de San Cucufato en la orilla del río Nora. En esta torre pidió asilo Enrique de Trastamara a Don Diego Menéndez Valdés que se lo denegó huyendo de su hermano Pedro I.

Tercer cuartel, tres fajas acompañadas de diez roles cargados de crucetas, puestas tres, dos, dos, tres. Don Diego Menéndez Valdés fue perseguido por Enrique de Trastamara por haberle negado el asilo que le pidió. Este escudo es el antiguo de los Valdés que eran tres franjas a los que se añadieron las ruedas del suplicio que evolucionaron a los roles.

Gran ATLAS del Principado de Asturias.
Ediciones: Nobel S.A.

Asturias a través de sus concejos.
Ediciones: Prensa Asturiana S.A.

Heráldica Institucional y Vexilología del principado de Asturias.
Autor: Eduardo Panizo Gómez.
Ediciones: Principado de Asturias.

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