Tineo

Alcaldía: D. José Ramón Feito Lorences
Capital: Tineo
Domicilio Social: Plaza del Ayuntamiento s/n 33870 TINEO
Población Año 2014: 9.700 habitantes
Teléfono: 985800232 / 985800065
Fax: 985800233
Página Webwww.tineo.es

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Tineo es un concejo asturiano perteneciente a la comarca centro-occidental de la región presentando una de las mayores extensiones del principado con 538,8 km2. Limita con los concejos de Valdés por el norte, en el sur con Cangas del Narcea, al oeste limita con los concejos de Villayón y Allande, y por su parte oriental con Salas, Belmonte de Miranda y Somiedo.

Geológicamente hablando Tineo se enmarca dentro del periodo siluriano, con abundancia de pizarras y cuarcitas. También se puede observar una presencia importante de calizas, siendo éstas utilizadas para la construcción y para rectificar las tierras de labor.

Las formas de su relieve, al igual que sucede en toda la comarca occidental prelitoral asturiana, son el resultado de la labor efectuada por los cursos fluviales sobre la morfología heredada del neógeno. De este modo, la erosión fluvial es la responsable del relieve, quedando encajados los ríos en las partes más bajas. Con todo esto podemos afirmar que el concejo tinetense, es accidentado predominando la media y la alta montaña, presentando éstas elevadas pendientes. Sus altitudes más destacadas son las siguientes: Por el norte y lindando con Valdés, nos encontramos con el pico de Capiella Martín, el Estoupo y el Bustellan, con alturas que rondan los 1.000 metros. En los límites meridionales de Cangas tenemos las alturas de El Presón, el Malato y la Peña Mayor, teniendo unas elevaciones en torno a los 1.400 metros. En el borde con Somiedo y Miranda localizamos picos como los de La Fana, Gamonalín y La Cabra, que junto con los anteriormente expuestos van a configurar las cuencas de los ríos Genestaza y Tuña. Todavía en su parte meridional, pero algo más al centro divisamos elevaciones como El Brañasín, la loma de Mouro y el alto de Armayán. Por último y en su límite occidental nos encontramos con montañas como las de Buño, los Hospitales, el pico Quemado, el Mancebón o la Bobia, no llegando o teniendo altitudes en torno a los 1.000 metros. Si a todo esto unimos las sierras interiores como las de Tineo-Grullomayor, las lomas de la Llama, la del Miño, las Cogollas o la Silva, tendremos representada la mayor parte de la topografía local.

Su red hidrográfica está dividida por las dos cuencas en las que se configura el terreno. La del Esva por el norte, y la del Narcea por el sur. Éste atraviesa el concejo, entrando por Argancinas y saliendo por Calabazos recibiendo en su caminar las aguas de los ríos Arganda, Gera, Radical, Farandón y Tuña. Sus aguas son aprovechadas para la producción eléctrica, teniendo el concejo tres centrales destinadas a este fin. El Esva recoge las aguas del Navelgas y el Bárcena, abandonando el concejo después de un recorrido de 40 Km. por Ese de Calleras.

En cuanto a su clima, diremos que la mayor parte del concejo suele tener unas temperaturas suaves y templadas, raramente superando los 25ºC de máxima o que desciendan a menos de 0ºC en invierno. En las partes más elevadas del sur, en la sierra de Tineo y en el borde montañoso del occidente, se produce una transición hacia un clima más fresco, con un descenso térmico más acusado y presentándose un aumento de las precipitaciones.

Su vegetación presenta diversas variedades, observando en las partes más altas y en las laderas manchas boscosas de hayas, abedules y acebos. Según se desciende de altura aparecen otras especies como castaños, robles y avellanos, encontrándonos fresnos en las partes más bajas. De su fauna hay que comentar que Tineo presenta una gran abundancia de especies, sobresaliendo los jabalís, los corzos, los gamos y la perdiz.

La villa de Tineo es la capital del concejo del mismo nombre. Situada en las proximidades del área central asturiana, siempre se caracterizó por constituirse en ella una intersección de caminos entre dicha área y las zonas situadas al sur y al oeste de la región, constituyendo un centro sobre el que gira una importante porción del occidente Astur, estando delimitada dicha función por la presencia más al sur de Cangas del Narcea. A partir de la década de los 70 se produjo un gran aumento de su población como consecuencia de los movimientos de mucha gente que provenían de zonas rurales del concejo.

La evolución de la población en el concejo durante los últimos 100 años ha tenido y tiene dos etapas bastante diferenciadas. Así, desde que a comienzos del siglo pasado el concejo presentase una cota de 23.354 habitantes, ésta se mantuvo prácticamente estable e invariable hasta mitad de la centuria donde la cifra era de 21.694. Hasta esta fecha llegaría la primera etapa. A partir de aquí tiene lugar la segunda, mucho más negativa para la vida municipal, con una constante pérdida de población, únicamente paliada en la década de los 70 gracias a la reactivación y ampliación de la central eléctrica de Soto de la Barca. Así nos encontramos con las 12.797 personas en la actualidad, lo que supone una pérdida de casi el 50% desde principios del siglo pasado. Durante esta última etapa se ha producido un reagrupamiento de la población en torno a las localidades de Tineo, Navelgas y Soto de la Barca, produciéndose el consecuente despoblamiento de las zonas del campo. En cuanto a sus estructuras demográficas hay que decir que aunque se haya producido un envejecimiento de la población, éste no ha sido tan acusado como se cabría esperar, presentándose un equilibrio bastante bueno tanto en edades, como en sexos.

En el concejo tinetense, el sector primario es el que mayor número de empleos genera, con un 54% del total. La ganadería es la principal actividad desarrollada dentro del sector, contabilizándose una mayoría de explotaciones que se dedican al ganado bovino, estando su producción claramente orientada al sector lácteo, obteniéndose una cifra de leche que gira entorno al 10% de la producción total del principado.

El sector secundario ha ido perdiendo importancia con el paso de los años, representando actualmente al 19,71% de la población. La mayor parte de los trabajos del sector se realizan en las industrias extractivas y en las generadoras de electricidad, contando el municipio con una importante minería de antracita y tres centrales eléctricas, dos hidráulicas en Posada y Calabazas, y una térmica en Soto de la Barca. La construcción en cambio, ha sido la actividad que más ha aumentado en estos últimos tiempos, siguiendo la tónica general de toda la región.

Por último tenemos un sector terciario que ocupa al 26,29% de la población activa, y que se encuentra en un continuo proceso expansivo. El comercio y los transportes son las ramas de actividad más representativas dentro de él, siendo la capital donde se concentra la mayor parte.

Ya desde tiempos prehistóricos el territorio de Tineo tuvo presencia humana, siendo la etapa neolítica la que más restos arqueológicos de importancia nos deja, como así lo demuestran diversos campos tumulares encontrados en la sierra de Cabra, la Curiscada, Bustellán, Tamallanes, Bones, Campiello, el Baradal o Merillés.

De los asentamientos castreños, se tiene constancia de la aparición de al menos una quincena de asentamientos fortificados repartidos por todo el territorio, creyéndose que comenzaron a edificarse en el neolítico, siguieron durante la edad del Bronce, llegando a alcanzar su máxima plenitud en la edad del Hierro. Algunos de estos asentamientos son los de Riocastiello, el Fresno o La Barca.

La colonización romana, trae consigo las primeras explotaciones auríferas acaecidas en el concejo, siendo de gran importancia las de Navelgas y Cerrado. También procede de esta época la primera calzada que atravesaba el concejo, así como diversos topónimos locales y diversas monedas, aras, lápidas, estelas y hasta la construcción de algún que otro acueducto.

Se creía que la primera noticia documental de Tineo procedía de la fundación del monasterio de Obana por el príncipe Adelgaster, hijo del rey Silo, en el año 780, pero se ha demostrado la falsedad de tal escritura, teniendo, no obstante el monasterio una antigüedad considerable, como así lo prueba su existencia en el siglo X. A este siglo pertenecen varias donaciones efectuadas a poderes eclesiásticos, como las realizadas por Alfonso III y que incluía al monasterio de Santa María y el de Arganda, o las realizadas por el rey Fruela y que incluían varias iglesias, así como los monasterios de San Esteban de Sobrado, San Facundo y San Félix con todos sus territorios. En el siglo XI se configura claramente el “Comisso de Tineggio”, al frente del cual había condes, tenientes y gobernadores, apareciendo en el testamento de Petrus Alvariz y su esposa, la confirmación del padre y la madre del monarca portugués como “Imperantes Tineggio”.

En 1115 representantes tinetenses acuden a la junta de Oviedo convocada por el obispo Pelayo, a fin de que se neutralizasen las acciones malhechoras que se estaban dando por todo el territorio. En el año 1125 el conde Suario gobernaba todo el territorio desde la Cabruñana hasta el río Eo. Ya en el año 1178 el regente Fernando II dona al monasterio de San Vicente en Oviedo, su realengo de Tineo denominado Vallongo y Vega del Rey.

Es en el siglo XIII cuando tiene lugar la concesión de la carta Puebla a Tineo, concretamente en el año 1222 y por mediación del rey Alfonso IX, un enamorado de las tierras del concejo. El establecimiento se produce alrededor de un antiguo asentamiento fortificado. También de dicho año pertenece la orden dictada por el rey mediante la cual se obligaba a quienes peregrinaban a Santiago, el paso por Tineo, y más concretamente por delante del monasterio de Obona. En 1277, tiene lugar en la localidad de La Espina, la firma de varias pueblas del centro-occidente, entre las que se encontraba Tineo, de una carta de hermandad en la que se comprometían en la defensa de los intereses comunes. En 1295 el rey Fernando IV, gracias al apoyo recibido durante las revueltas, confirma los privilegios a varios concejos que lo apoyaron y entre los que se encontraba Tineo.

El 15 de octubre de 1369 Enrique II concede los terrenos de Cangas, Allande y Tineo al adelantado de Asturias Pedro Suárez de Quiñones, siendo devueltos dichos territorios a la corona nuevamente en tiempos de Enrique III. Después de muchas peleas y ganas de apoderarse de los concejos de Cangas y Tineo, por parte del conde de Luna, Diego Fernández de Quiñones, el rey se los cede al caballero Francés Armagnac en recompensa por los servicios prestados, siendo éstos restituidos ya definitivamente a la corona en el año 1533. Un poco más tarde, en 1579, se integra en el concejo el antiguo coto señorial de Bárcena y 22 años después el concejo, gracias a la mediación del apoderado Diego García se consigue que éste tenga voz y voto, estando en el asiento 35.

Ya en el siglo XIX, tiene lugar la integración de los últimos cotos señoriales, con la incorporación en 1827 de los cotos de Obona, Sangodeño y Mirallo. Otros hechos importantes acaecidos durante esta centuria son las guerras de la Independencia, con presencia de tropas tinetenses en el frente contra la invasión francesa, y las distintas batallas Carlistas, también con diversos disturbios acaecidos en el concejo.

Los últimos tiempos nos han traído otra guerra mucho más cruenta y desgraciada, como fue la Civil española, aunque afortunadamente el concejo se recuperó de manera satisfactoria convirtiéndose Tineo en un referente de todo el occidente Astur.

Tineo se caracteriza por tener multitud de elementos arquitectónicos de interés, mostrándonos una gran diversidad de estilos y de construcciones. De este modo y dentro de la arquitectura religiosa, tenemos en La Capital la iglesia parroquial de San Pedro, antiguo templo conventual de San Francisco cuya construcción data de finales del XIII. Conserva de entonces antiguos sepulcros, la portada de acceso, el arco de triunfo y restos de una torre románica.

En Obona podemos encontrar los antiguos restos del monasterio y la iglesia de Santa María la Real, construido por orden del hijo del rey Silo en el 780. Los únicos restos que todavía se conservan del monasterio, pertenecen a una reforma efectuada en el siglo XVIII y corresponden en su mayor parte a la arquería del claustro y a una parte de la planta alta. La iglesia está estructurada en tres naves con ábsides semicirculares y portada de los pies con arco aboquillado. En el muro del Evangelio hay una inscripción que allí reposan los restos de los fundadores del monasterio.

Otra construcción de gran relieve la constituye La Iglesia parroquial de San Miguel de Bárcena. Fundado en el 973 por el bisabuelo del conde Piniolo, fundador del monasterio de Corias. De su construcción original sólo conserva una ventana en arco con columna en medio en su parte oriental y dos portadas de ingreso, una a los pies y otra en la zona sur, fruto de una posterior reforma. Interiormente está estructurada en una única nave. El arco triunfal está sostenido sobre cuatro columnas coronadas por extraordinarios capiteles.

De los demás templos diseminados por Tineo nombraremos también los de San Esteban en Ralamiego, de estilo románico, y que tiene gran importancia por su antigua construcción y los componentes arquitectónicos que aglutina. En Tuña tenemos la iglesia parroquial que cuenta con un retablo del siglo XVII. Así mismo encontramos la capilla de la Magdalena en Bustoburniego, la Iglesia de los Santos Justo y Pastor en Pedregal y la de Santo Tomas en La Pereda.

De las edificaciones palaciegas y civiles hablaremos del palacio de la familia García de Tineo y Maldonado, de época medieval y que presenta una torre cilíndrica, actual casa de la cultura. Otro palacio que encontramos en la capital es el de Meras, fundado en 1525, y que presenta dos torres y un bonito patio interior. En la calle mayor todavía se conservan algunos restos del antiguo hospital del Corpus Christi.

Ya saliéndonos de la capital vemos en Santianes el palacio Queipo de Llano, construido entre los siglos XVI y XVIII y que presentaba dos torreones, un patio interior y una capilla con un retablo barroco de importancia.

En Rozadiella nos encontramos con el palacio de Omaña erigido por la familia Omaña en 1649, partiendo de una torre ya destruida. Presenta una fachada barroca con escudo y dos escalinatas monumentales. También conserva una iglesia con tres excelentes retablos y un sepulcro con estatua dedicada al fundador del edificio.

La localidad de Tuña conserva varias construcciones destacadas como el palacio de Cabo el Río del siglo XVII-XVIII, el de Ferrería, del XVIII, construido partir de una torre medieval, la Casa de la Torre y la casa natal del general Riego del siglo XVIII, y que es Monumento Histórico-Artístico. Por último, nombraremos otras casonas y palacios de mención como los de Coto Maldonado en La mortera, el de Francos–Florez en Arganda y la casona de Fernández Capalleja en Navelgas.

En Tineo todas las parroquias celebran durante todo el año numerosas fiestas locales, celebrándose distintos actos folklóricos, lúdicos, deportivos y gastronómicos, que hacen que éstas sean muy concurridas y amenas. Dentro de todas las festividades hay una declarada de interés turístico nacional, que es la Vaqueirada, celebrada el último domingo de Julio en Aristébano y en la cual se celebra una boda vaqueira muy singular. Otros festejos importantes son:

En el mes de junio, las fiestas de San Pedro el día 29 en Tineo. En el mes de julio, son las fiestas de El Carmen en Santianes y Genestaza. En el mes de agosto, son las de San Roque en Tineo el día 16, las de la Virgen de la Caridad en Navelgas y las Fiesta de los pueblos de Asturias en Navelgas.

El escudo del concejo se presenta de forma acuartelada, presentando la singularidad de que en el medio aparece un escudo en el que se observa un León de oro en atención al antiguo condado de Cangas y Tineo.

El primer cuartel, nos muestra un castillo almenado, en referencia a un antiguo asentamiento desde donde se controlaba el territorio.

El segundo cuartel, corresponde al blasón que el rey Carlos I otorgó a García Fernández de la Plaza, por la muerte de un capitán del pirata Barbarroja en la conquista de la goleta. En el mismo podemos observar la cabeza de un general moro con su espada y su bandera, flanqueado todo ello por cuatro cabezas degolladas, leyéndose en el pie la leyenda “Omnia Vincit Virtus”.

El tercer cuartel, nos muestra las armas del monasterio de Obona, con sus correspondientes mitras, la cruz, el bastón episcopal y las flores de lis.

El cuarto cuartel, nos representa dos brazos cruzados, uno desnudo sobre otro vestido, y estando coronado por la cruz de San Francisco de la villa de Tineo, y que representan la orden de los Franciscanos que había en Tineo.

La timbre la corona, condal.

Actualmente se encuentra en uso sin sanción legal, ni acuerdo municipal adoptado en tal sentido.

Gran enciclopedia Asturiana.
Autor: Silverio Cañada.

Geografía de Asturias.
Ediciones: Prensa Asturiana S.A.

Asturias a través de sus concejos.
Ediciones: Prensa Asturiana S.A.

Heráldica institucional y vexilología del Principado de Asturias.
Ediciones: Principado de Asturias.
Autor: Eduardo Panizo Gómez.

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