Belmonte de Miranda

Alcaldía: Dª. Rosa María Rodríguez González
Capital: Belmonte de Miranda
Domicilio Social: Avenida Río Pigüeña, s/n 33830 BELMONTE DE MIRANDA
Población Año 2015: 1.641 habitantes.
Teléfono: 985762160
Fax: 985762386
Página Web: www.belmontedemiranda.com

belmontedemiranda

Este concejo, que se denomina así desde 1956, está situado en la zona centro occidental de Asturias. Su capital Belmonte se halla a 200 metros sobre el nivel del mar, aunque su territorio supera en un 70%, la media de 800 metros. Tiene una extensión de 208 km2.

El concejo integra junto al de Somiedo, la comarca de Pigüeña. Belmonte de Miranda está limitado al norte con Salas, al este con Grado, al sur con Somiedo y Teverga y al oeste con Tineo. Los principales núcleos de población por orden de habitantes son: Belmonte su capital, Selviella, Villaverde, San Bartolóme, Boinas, Castañedo y San Cristóbal.

Tiene un espacio privilegiado desde el punto de vista medioambiental, con numerosos espacios vegetales y autóctonos. El sector suroriental del concejo forma parte del Parque Natural de Somiedo.

Su orografía está determinada por la Región de Pliegues y Mantos de Somiedo, con una antigüedad geoestructural de 350 a 550 millones de años, todos estos empujes orogénicos formaron unas barreras de montañas, cuyo principal eje, lo constituye la cuenca del río Piloña que actúa como un pasillo, atravesando de sur a norte todo el municipio.

Las cimas más importantes se alcanzan en la sierra de Manteca y su pico de mayor altitud es el de L´Horru que se eleva a 1.527 metros. Otros picos de esta misma sierra son: La Chana de 1.388, Los Calostros del Pousadoiro entre 1.428 y 1.474 metros, por el norte esta sierra se comunica con el macizo de peña Aguda, cuyo pico mas alto es El Courío de 1.017 metros. Hacia el sur por el margen derecho del río Pigueña, se alza la sierra de La Bustariega, su pico de mayor altitud es la Forca de 1.488 metros que marca los límites entre los concejos de Somiedo y Belmonte.

La belleza de su ecosistema, ha obligado a las autoridades a ampliar los límites del Parque Natural de Somiedo a las tierras limítrofes del concejo de Belmonte. Su secular aislamiento permitió su conservación, con una importante masa arbórea, en la que dominan las especies forestales autóctonas: bosques de robles, de espinares, de castaños, etc. Por encima de los 800 metros abundan las zarzas, helechos, habitando diversas alimañas como lobos, zorros, tejones, corzos, jabalís y algún oso.

Dentro de su fauna piscícola, el rey es el salmón en los numerosos cotos que hay en el Narcea. En el río Pigueña y sus afluentes, sigue habiendo salmones pero la especie predominante es la trucha. Esta recuperación ambiental es debida a toda la política de repoblación de los ríos del concejo.

Es la villa de Belmonte, parte de sus casas fueron construidas o ampliadas con las piedras de los muros del antiguo convento de Lapedo, teniendo entre estas construcciones, la que fuera la cárcel del partido judicial y que hoy es la biblioteca. Otros edificios de interés son: el Ayuntamiento de estilo neohistoricista de 1869 y el Juzgado erigido en 1926.

Su evolución difiere muy poco de la pauta de comportamiento de la montaña asturiana, de forma que el despoblamiento y la alteración de las estructuras son los rasgos más importantes en los últimos 100 años. Ha perdido unos 4.000 habitantes, aunque esta pérdida no ha sido ni constante ni homogénea a lo largo del siglo, ya que hasta los últimos treinta años el descenso fue moderado, produciéndose una auténtica fase de desolación, coincidiendo con las corrientes migratorias hacia los espacios industriales y mineros de la región. Tampoco la disminución ha sido homogénea, así las zonas más altas y peor comunicadas, donde la vida era más difícil, conocieron mayores perdidas. Mientras que las partes bajas, mejor comunicadas y más aptas para la agricultura y la ganadería sufrieron un descenso mucho menor.

Todo este descenso ha producido un cambio en la estructura demográfica, ya que el 40% de la población pasa de los 60 años y más del 62% supera los 40 años.

La actividad económica de esta población continua centrada en el sector primario, presentando una agricultura dirigida básicamente hacia el autoabastecimiento. Por lo que respecta a su cabaña ganadera cada año que pasa desciende más. El sector secundario es casi irrelevante, recientemente se ha puesto en marcha el Proyecto río Narcea, para la explotación aurífera, pero su repercusión laboral es mínima, pues la mayor parte del personal es foráneo.

Son escasas las noticias sobre los primeros asentamientos humanos que habitaron estas tierras, pero se tiene constancia de la existencia de una necrópolis en Balbona, aunque no se encontraron restos de ajuares. El hallazgo más importante es la aparición de un ídolo en Llamos, aunque sin contexto arqueológico, y es difícil su datación, únicamente comparándolos con otros similares que se podrían datar en la Edad de Bronce.

Su cultura castreña tiene pocos restos, identificándose en el pico Cervera un castro que quizás sea una antigua torre romana. Sí hay muchos restos romanos, tal vez debido a toda la explotación aurífera llevada a cabo en esta zona. Hay una calzada romana que unía Asturias con la Meseta, fue anteriormente una vía natural, ya utilizada por el pueblo astur. Esta vía fue él más importante cruce de culturas, por ahí pasaron: centurias romanas, huestes árabes, peregrinación jacobea, etc.

Resulta complicado fechar históricamente el nombre de Miranda al de Belmonte, apareció en la Edad Media como un territorio que más o menos podría estar en esta zona. La historia de este concejo está unida a la construcción de un monasterio, La Villa Lapideum, fundado por la reina Velasquita esposa del rey Bermudo II de León, que reunió en una sola propiedad varias dispersas. Bermudo III Permutó esta propiedad con los Condes Pelayo Froilaz e Idontio Ordoniz, por otra de éstos que estaba en Galicia. Dichos condes fundaron un monasterio, pero sus descendientes disgregaron el patrimonio, que más tarde sus herederos lo aumentarían y simultáneamente el Rey Alfonso VII lo puso bajo su protección acrecentando aún más su patrimonio y consolidándolo como señorío territorial y jurisdiccional. De este monasterio de Lapedo, no queda piedra alguna. Determinó la historia del concejo y su predominio sobre el resto de monasterios de la zona.

En los actuales territorios, estaban las tierras de Miranda Alta y Miranda Baja y entre ambos el coto abacial de Santa María de Lapedo, luego había dos jurisdicciones, la primera con capital en Selviella y el segundo el de Lapedo, donde había un pequeño poblado que se llamaba Belmonte. Las gentes que estaban en las tierras monásticas vivían bajo una férrea jurisdicción de los abades, mientras que quienes habitaban Miranda, tenían representantes propios en la Junta General del Principado. En 1.827 el coto pasa a ser por decreto agregado al concejo de Miranda, al ser la villa de Belmonte más importante y estar mejor situada, estableciéndose en ella la cabeza del partido judicial.

La historia de este concejo permanece unida al monasterio hasta el siglo XIX, monopolizando los monjes, no sólo tierras sino también sojuzgando a sus habitantes, dándose el caso de que no podían contraer matrimonio sin el permiso de los abades. Esta férrea actitud se acabó, con el decreto de la desamortización de Mendizábal, que hizo que la revancha del campesinado fuera rápida y se apresurara a no dejar piedra sobre piedra del convento de Lapedo.

En aquellas circunstancias muy pocas familias eran libres y las que eran pertenecían a la nobleza secundaria. El mayor colectivo lo constituían, los/as vaqueiros/as de alzada, a quienes se les cedía la explotación de pastos y rebaños, que fueron adquiriendo progresivamente la propiedad de los rebaños, más que de las tierras, sobre todo porque los pastos adquirieron propiedad comunal, al subir todas las personas a los mismos pastos de la montaña.

La historia de este concejo siempre ha sido ganadera, si se destaca como paréntesis, la construcción por Hidroeléctrica del Cantábrico del Salto de Miranda, que dio al concejo una época de bonanza, recordada como “la época de las obras”, ya que fue tal la cantidad de puestos de trabajo, más de 1.800 que llegaron de todas partes de Asturias

Su historia artística está unida hasta el siglo XIX, al monasterio cisterciense de Santa María de Lapedo, el cual fue enriquecido a lo largo de los siglos por monarcas y particulares, siendo uno de los más poderosos de todo el Principado de Asturias. Con la Desamortización de Mendizábal, su estructura fue destrozada rápidamente, quizás por el odio de la gente del lugar, debido a la opresión de los monjes sobre la zona. Del monasterio sólo quedan tres leones, el pintor F. J. Parcerisa, realizó una litografía del claustro que era espacioso de orden Toscano, con pórtico bajo, galería alta y abierto a todos los rayos del sol. El ayuntamiento de Belmonte de Miranda, utilizó los materiales procedentes del monasterio para construir obras civiles.

Entre estas obras arquitectónicas están:

La torre de Quintana: del siglo XV, reformada con añadidos, es un edificio de tres pisos levantados con mampostería y sillar, en las paredes se abren saeteras y ventanas de diversas formas, en el último piso destaca un matacán en voladizo para su defensa.

El Palacio de Cienfuegos, a orillas del Pigüeña en el pueblo de Aguira, es un monumento Histórico Artístico del siglo XVII. Es un palacio-casona típico de la construcción local, sin ornamentación escultórica, sólo con el escudo en la fachada. Edifico rectangular con cuatro fachadas, patio central, torre posterior y capilla. En la fachada principal están los balcones con disposición simétrica, puerta amplia y con dintel, sobre ella el escudo de los Cienfuegos. En la fachada posterior destaca la torre con la puerta en el centro y encima un balcón con repisa rectangular. Sobre la cornisa original se ha levantado un tercer piso. En el patio, la galería de madera está sustentada por columnas de piedra con capiteles de caras planas. La Capilla está en el extremo derecho, es de planta cuadrada y se cubre con bóveda. Carece de decoración exterior, excepto por un arco sobre la puerta y dos ventanas pequeñas en los laterales. Todo el conjunto está construido con mampostería.

La Iglesia de San Martín de Leiguarda, con orígenes del siglo XV, pero ampliada en los siglos XVII y XVIII y añadido el pórtico en el XIX. Lo más destacable es la portada en arco de medio punto despiezado en grandes dovelas y enmarcado por alfiz con bolas enfiladas.

La Iglesia de San Bartolomé de Miranda, es sencilla con una sola nave y dos capillas del siglo XVII.

El Juzgado de Belmonte, promovido por doña Concha Heres, esposa de un emigrante a Cuba. El edificio se hizo en 1.926, de estilo montañés, con dos plantas y torre en esquina. Como curiosidad, Concha Heres no lo donó, lo alquiló como juzgado.

La villa de Belmonte celebra la fiesta de San Antonio, o el día de la Gira, que es último domingo de agosto. Otras fiestas del concejo que se destacan son: la de San Fructuoso que se celebra en Agüero el mes de julio, la de San Julián el 7 de enero en la misma localidad, la romería campestre de La Corredoira el primer domingo de septiembre, y los Dolores el tercer fin de semana de septiembre.

esc_belmonteSu escudo es medio partido y cortado.

En el primer cuartel partido: cinco bustos de doncellas rodeadas por serpientes, que es el escudo del linaje de Miranda. El segundo cuartel partido: llamas de oro que son las armas de Cienfuegos, de las que existen diversas versiones: en algunas casonas, aparecen sólo una llama y en otras cinco pequeñas llamas. Tercer cuartel cortado: brazo de un monje empuñando un báculo, acompañado de los lises una a cada lado, una cruz flordelisada de oro y una mitra abacial, este cuartel es una variante de las armas de la congregación de Castilla de la Orden del Cister.

La Real Academia de la Historia, modifica este cuartel, quitando las flores, la cruz y la mitra que representan el coto Abacial de Belmonte, propiedad del monasterio de Lapedo, aunque el Ayuntamiento sigue utilizándolo.

Al timbre corona real, cerrada.

Gran ATLAS del Principado de Asturias.
Editado: Nobel S.A.

Asturias a través de sus concejos.
Editado: Prensa Asturiana.

Heráldica Institucional Vexilología del Principado de Asturias.
Editado: principado de Asturias.
Autor: Eduardo Panizo Gómez.

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