Mieres

Alcaldía: D. Aníbal José Vázquez Fernández
Capital:  Mieres del Camino
Domicilio Social:Plaza de la Constitución, s/n 33600 MIERES
Población Año 2014: 41.013 habitantes.
Teléfono: 985466111 / 985466262
Fax: 985464529
Página Webwww.ayto-mieres.es

mieres

El concejo de Mieres está situado en la zona centro sur del Principado, con una extensión de 146,03 kilómetros cuadrados y limitado al norte con Ribera de Arriba, Oviedo y Langreo, al sur con Lena y Aller, al este con Langreo, San Martín del Rey Aurelio y Laviana y al oeste con Morcin y Riosa.

Sus principales núcleos por número de habitantes son: Mieres su capital, Turón, Rioturbio, Las Vegas, Figaredo, el barrio de San José y la Veguina.

Su principal río es el Caudal que lo surca de sur a norte y recibe sus aguas de otros ríos como el Aller, el Turón, Valdecuna o Nicolasa. Sus cumbres más destacadas son: al norte el Mandarrón de 648 metros y el Gúa de 654 metros, al oeste el Llosoriu de 993 metros, al sur el pico Les Cruces de 631 metros, las cumbres del Pandoto de 1.067 metros y Navaliego de 1.106 metros. Otras alturas a destacar son: el alto de San Justo de 1.021 metros y el pico Polio de 1.046 metros. Sus valles son apretados, aprovechando las laderas para las actividades agrícolas y las explotaciones forestales. Las zonas bajas están ocupadas por la industria y los pozos de extracción del carbón especialmente en las vegas de los ríos Caudal y Turón.

Este concejo sufrió una gran transformación desde 1836, cambiando su medio rural y pasando a ser uno de los primeros y más importantes núcleos del desarrollo industrial de España.

Es la villa de Mieres del Camino, que se ha extendido hacia el cauce del río. Entre los lugares a destacar están:

La plaza de Requejo o de San Juan, rodeada de edificios acristalados y balcones con antepecho enrejado, la plaza tiene la estatua de un escanciador obra del mierense Manuel Félix Magdalena, los bajos de esta plaza están ocupados por sidrerías y restaurantes.

La plaza de la Pasera, donde esta el monumento del poeta mierense Teodoro Cuesta, obra del escultor Arturo Sordo Álvarez.

Otras zonas a destacar son: la plaza de la Constitución con el ayuntamiento, el mercado Municipal de Abastos de estilo modernista y ecléctico del siglo XX y el parque Jovellanos.

Entre las instalaciones del pozo Barredo de HUNOSA ,ya inactivo, y el río Caudal se encuentran las nuevas urbanizaciones residenciales de Vega de Arriba y las plazas de la Autonomía y de la Paz. En esta se encuentra el monumento el Minero, obra de Miguel Ángel Lombardia, donde arde una llama dentro de las entrañas de un torso. Es un homenaje a las gentes de la mina.

Tiene una población de 48.926 habitantes. Mieres es uno de los más importantes municipios mineros junto a Langreo y su desarrollo ha sido ligado a la coyuntura carbonífera. Su crecimiento ha sido muy rápido pero también su desplome.

Este concejo a principios del siglo XX, tenía una población de 18.265 habitantes, en nueve décadas su población aumenta a 53.417 habitantes, lo que le ha dado un crecimiento de un 292%, siendo superior al asturiano. Esto no pararía aquí, ya que su máxima población la tendrá en 1960 llegando a 70.871 habitantes, cifra ésta que es la más elevada y la nunca alcanzada por ningún concejo minero. A partir de esta fecha entra en un proceso diferente, con un periodo recesivo que le hace perder más de 17.000 habitantes.

Su capital es la más poblada debido a la explotación de los pozos y a la necesidad de mano de obra, cuenta con casi 30.000 habitantes, además de tener otros centros de gran ocupación en las vegas del Caudal y sus afluentes el Turón y San Juan. Su estructura demográfica está marcada por la población adulta, que representa un 30%. Jóvenes y mayores de 60 años tienen unos efectivos similares que rondan el 24% de la población. Su proceso de emigración debido al desmantelamiento de su industria y el traslado a Gijón, trajo su primera oleada, la segunda oleada vino entre 1981-1991, debido a una crisis industrial, con la perdida de puestos de trabajo, haciendo que unas 5.000 personas emigraran instalándose en su mayoría en Oviedo y Gijón.

Mieres como concejo independiente, tiene una historia muy corta ya que se independizó del concejo de Lena en el segundo cuarto del siglo XIX, concentrando un mayor interés histórico en sus últimos dos siglos.

Su presencia humana se detecta desde tiempo prehistórico, han sido catalogados numerosos túmulos que están distribuidos por el río Ablaña y el valle del Cuna. Hay un conjunto de dos hachas de bronce que se atribuyen al bronce antiguo. Se han localizado varios castros aunque ninguno ha sido excavado y por tanto datado, algunos pueden que sean del origen prerromano y otros ya romanos, han aparecido monedas y restos de cerámica. El Castiello de Bustiello posiblemente fuera el primer núcleo de asentamiento de lo que luego seria Mieres, otros castros son los de Peña Taya, del que tenemos un molino de mano con decoración de tipo geométrico o El castiello de Saralía, el Picu Escucha, el de Muries.

La importancia romana debía de canalizarse por su situación de paso natural entre la Meseta y el centro de Asturias, estando la vía romana que uniría León con Lugo de Llanera y el centro portuario de Gijón principal enlace romano en Asturias. Sus más relevantes hallazgos han sido encontrados en la localidad de Ujo. Una de las labores más importantes desarrolladas por los asentamientos romanos, fueron las actividades mineras en la mina de Cinabrio.

En la época medieval aparecen los primeros datos, aunque algunos se consideran falsos. Aparece una donación en el 860 de Ordoño I a favor del Obispo leones que incluye una iglesia en la villa de Ujo o que el monasterio de San Vicente de Oviedo adquiere propiedades correspondientes al actual concejo de Mieres. En esta época la vía romana tuvo su continuación como ruta comercial asturiana y de camino de Santiago de Compostela, pues su variante asturiana eran los actuales términos de Ujo, y desde aquí su siguiente villa era Mieres apellidada del Camino en algunos documentos medievales. En 1189 hay una donación de Gundisalvo Petri al monasterio de San Vicente de Oviedo de la alberguería de Mieres. Esta zona era muy peligrosa con bandidos, llegando en el siglo XIV a una gran situación de peligro, teniendo que poner el concejo de Oviedo algo que llamaríamos hoy en día labor policial desde la villa de Mieres hasta cerca de Oviedo.

Durante los siglos XIII y XIV, la villa de Mieres y su entorno están incluidas en Lena, una demarcación ya existente desde hacia siglos, y que con la creación de la Puebla de Lena se integran unos territorios entre los que estaba incluido el municipio de Mieres. Aun así se van encontrando durante estos siglos una persistencia de los oficios concejiles restringidos al ámbito mierense. En esta época ya esta zona está marcada por los cotos tanto señoriales como eclesiásticos, hay uno que destaca y llegaría hasta el siglo XV como uno de los mayores de toda la zona seria el coto de la familia Bernaldo de Quirós.

A comienzos de la Edad Moderna, sólo hay un coto en el municipio de Mieres que escape del control de Lena y era el coto de Loredo, perteneciente al deán de la catedral de Oviedo. Con la desamortización de Felipe II este coto es vendido a las gentes de Loredo, ayudadas por el concejo de Lena donde se integraría. Es en el siglo XVIII, cuando se elaboró el Catastro del Marques de la Ensenada, el territorio correspondiente al municipio de Mieres, lo refleja como una zona prácticamente agraria, su infraestructura industrial es del tipo molinos y fraguas. La población de Mieres es lo único de carácter urbano. En esta época es cuando se instala su primera industria, aunque fue de un modo temporal y fue una sección de la fabrica de fusiles de Oviedo.

En el siglo XIX, la guerra de Independencia trajo el enfrentamiento con las tropas francesas en la vía de Pajares. Las guerras carlistas traen la muerte del cabecilla Baíno en Mieres en manos de la milicia liberal. Pero el verdadero acontecimiento para el concejo de Mieres en este siglo, fue su separación de Lena, constituyéndose en Ayuntamiento independiente. Ya en 1844 se instala la Mining Company con capital inglés para la explotación hullera de la comarca, estas explotaciones pasarían por diferentes manos y diferentes capitales extranjeros hasta 1879 en que se constituye la famosa Fabrica de Mieres S.A., estabilizándose la titularidad, sus hornos son los segundos del país en quemar carbón de coque, coincidiendo este desarrollo con la construcción de la vía férrea entre Lena y Gijón. Otras compañías aprovecharon el tirón y se sumaron a la explotación minera de la cuenca, así tenemos El Porvenir con minas de cinabrio, Hulleras de Turon S.A., La Sociedad Hullera Española. Otro avance fue la apertura de otra nueva vía de ferrocarril el Vasco-Asturiano.

En el siglo XX, se alcanzan las cuotas máximas de producción. Todos estos cambios trajeron otros, así su actividad agraria fue sustituida por la necesidad de suelo no sólo para las industrias, sino también para la construcción de viviendas para las familias obreras. Pero sin duda la mayor transformación fue en las ideas que ya se habían cultivado a finales del siglo pasado con las primeras huelgas.  Algo que destaca y marca fue La Huelgona de 1906 en la Fábrica de Mieres por la reducción de los salarios, se prolonga más de dos meses con una dura represión de despidos y desalojos de las viviendas y creando un conflicto de unas dimensiones desconocidas hasta el momento. En 1910 se crea el Sindicato de Obreros Mineros de Asturias, el famoso SOMA, estableciendo su comité en Mieres y sus primeros éxitos fueron contra los despidos. En 1917 hubo otra huelga que tuvo una fuerte represión. En 1918  Manuel Llaneza se convierte en alcalde del concejo, fue en estas fechas cuando el SOMA consigue una de sus más fuertes victorias, la jornada de siete horas en las minas. En las siguientes elecciones Manuel Llaneza logra un escaño en Madrid, siendo de especial relevancia su fallecimiento, ya que cuando muere en 1931, es honrado con una manifestación de más de 40.000 personas. La revolución del 34 fue crucial, columnas de gente obrera y de la mina encabezan la toma de Oviedo. Pero en las elecciones de 1936 la voluntad de Mieres fue aplastante con un 79,33% de votos para el gobierno del Frente Popular.

La Guerra Civil de 1936 dejará la cuenca en la zona republicana, donde sus organizaciones obreras jugaron un gran papel cayendo en 1937 y con la caída del frente republicano en Asturias cayó el concejo de Mieres. Terminada la guerra aun continuarían algunas partidas querrilleras como las de los hermanos Morán.

Tras los durísimas años de la posguerra, las décadas de los cuarenta y cincuenta supusieron una reactivación de la economía, hasta llegar a los años sesenta, años marcados por la profunda crisis, reestructurándose el sector y creando HUNOSA, a la que se integraría Minas de Figaredo en 1980. La industria siderúrgica no corre mejor suerte, a raíz de la construcción de ENSIDESA en Avilés, la Fabrica de Mieres, Duro Felguera y Santa Bárbara se unen y crean UNINSA. Un lustro más tarde se construye la planta industrial de Veriña en Gijón, que trae el desmantelamiento de la Fábrica de Mieres y el traslado de las familias obreras a Gijón.

El declive económico es tal que en 1968 se declara Mieres “zona preferente de localización industrial” aunque tal cosa no constituye más que el primero de una retahíla de proyectos.

El concejo de Mieres tiene gran cantidad de monumentos ya que pertenecía a la ruta jacobea, entre los que destacaremos:

La iglesia románica de Santa Eulalia, es Monumento Histórico Artístico. Debido a las obras del ferrocarril fue destruida en 1922, levantándose un templo mayor que el anterior, que era sencillo, donde se integra el ábside, el arco medio de triunfo y la puerta románica. El ábside es semicircular con medias columnas y capitel de motivos vegetales. La portada es de medio punto con tres arquivoltas decoradas en zigzag y capiteles vegetales y figurados. El arco de triunfo románico se sitúa en la entrada del ábside, es de dos arquivoltas y guardapolvo taqueado, con capiteles de tema vegetal.

La casa Cortina, con la capilla de San Clemente en Figaredo. Su estructura es un núcleo antiguo rodeado de añadidos. Su parte más importante es la fachada principal del cuerpo, es de dos pisos y uno bajo aprovechando el desnivel. Hay un portal profundo en el que se abren dos puertas, la principal con arco semicircular con grandes dovelas planas, sobre el portal se ve un corredor apoyado en zapata. El resto de la fachada es de mampostería con dos ventanitas cuadradas rodeadas de grandes sillares y enmarcadas por molduras sencillas. Su capilla de San Clemente es de nave corta, cabecera cuadrada con pórtico a los pies. Tiene un pequeño retablo barroco de San Clemente.

El palacio de Arriba o de los Bernaldo de Miranda es Monumento Histórico Artístico. Es un gran edificio de dos alturas, con dos puertas a la fachada, una menor adintelada y la principal de medio punto con dovelas, ente ellas hay saeteras abocinadas. Sobre la puerta en arco aparece un reloj de sol con la fecha 1808. El piso alto tiene cinco balcones con antepecho de barrotes torneados. La fachada posterior tiene un sencillo corredor de madera con un pequeño palomar bajo el alero. Su capilla está al frente de la casa y es sencilla con nave cubierta a dos aguas y rematada en espadaña. Su retablo es barroco.

El palacio de Valleta, declarado Monumento Histórico Artístico. En el cuerpo central se abren tres grandes arcos de sillería apoyados en gruesos pilares. Su planta noble se distribuye en cinco balcones y los tres centrales sobre los arcos. En el alero en forma de frontón se aloja el escudo. La fachada meridional y posterior tienen una gran galería acristalada y la orientada al norte es de un solo piso por el desnivel y prolonga el faldón del tejado formando un pequeño pórtico. Construido en mampostería con sillar en impostas y enmarques de ventanas. El conjunto lo integran otros edificios, las cuadras, la casa, el lagar, el palomar y una panera.

El santuario de los Mártires San Cosme y San Damián, es un templo del siglo XVIII, obra de Pedro Muñiz. La planta es de forma de cruz con cabecera plana y torre a los pies. Los pórticos rodean ambos laterales y enlazan con el piso bajo la torre. Su interior está dividido en dos tramos y sus bóvedas decoradas con pinturas. La nave tiene coro a los pies con escalera de caracol de piedra que da acceso a la torre. La cabecera es plana y se cubre con bóveda estrellada. El retablo principal es de piedra gris de 1960, labrado con los símbolos de los Santos titulares. En la capilla lateral hay retablos neoclásicos con tallas barrocas.

El palacio de Revillagigedo o de San Esteban del Mar, en Figaredo. Es un enorme edificio de planta rectangular unido a otro cuerpo menor por un arco rebajado. Tiene numerosos añadidos, destacando su portada barroca que es adintelada flanqueada por columnas de fuste estriado y capitel dórico. Sobre la puerta se labra la inscripción “POR LA LEI Y POR EL REY”. Destaca El tercer piso con tres grandes ventanas de medio punto y una soleada galería al sur. Conserva el espacio de la antigua capilla (dedicada a local comercial), con bóveda de cañón y coro de madera a los pies.

Hay otro tipo de obras ya modernas y que fueron transformado el paisaje, entre las que tenemos:

El poblado obrero de Bustiello, obra de la Sociedad Hullera Española, cuenta con varios edificios, uno religioso, dos centros escolares, el hospital y las propias viviendas. Estas eran unifamiliares pareadas de planta baja y piso con una pequeña huerta. Estas viviendas son de modelo estandarizado, la monotonía se rompe con los edificios principales. La Capilla es un gran templo con referencias neorrománicas con tres naves, pórtico a los pies y triple ábside construido en piedra y ladrillo visto. Su fachada está centrada por la puerta en arco de medio punto sobre columnas dobles, culmina con una espadaña rematada en frontón y cruz. El Sanatorio está formado por varios pabellones comunicados entre sí por pasadizos de madera y cristal. El cuerpo principal se destaca porque está mucho más decorado, destacando el detalle de la artesanía como la puerta curvilínea de madera y hierro forjado o la decoración floral que aparece en los dinteles de las ventanas.

La nave de Soviella, construida por Hullera Española para la reparación de las locomotoras. Este edificio explota al máximo la decoración del ladrillo, material industrial por excelencia. La fachada destaca en un lado corto por dos pilastras angulares, rematadas por pináculos con revestimiento de teselas vidriadas. Los laterales en seis tramos mediante pilastras de ladrillo entre las que se abren grandes ventanas alargadas. Se juega con el encale y el ladrillo visto como modo de decoración.

El Ayuntamiento, obra del arquitecto Lucas María Palacio, más tarde se le añadiría otro piso obra de Juan Miguel de la Guardia y renueva la fachada haciendo la porticada con cinco arcos sobre pilastras, balcones con frontón triangular excepto el central que es curvo rematado en un templete con reloj y campana.

El monumento al poeta mierense Teodoro Cuesta, realizado por el escultor Arturo Sordo y Álvarez. Fue trasladado varias veces de sitio, hasta volver al lugar original cerca de la casa natal del poeta en La Pasera. Es de grandes dimensiones son cuatro figuras de bronce asentadas en un pedestal formado por varios cuerpos escalonados. Encima se asienta el poeta y a los lados dos figuras. El poeta está coronado por una figura femenina portadora de una guirnalda.

Las más destacadas son:

En febrero, el Carnaval donde se puede degustar el menú del Antroxu.

En mayo, las fiestas de Santa Maria en Mieres y las fiestas de San José Obrero en Ujo.

En junio, las fiestas de San Xuan con el baile de la danza prima y la hoguera de la noche del 23 al 24 en Mieres, hay actividades desde el día 15 al 25 con conciertos, desfiles, competiciones, certamen de gastronomía, etc. En Oñón el día 29 son las fiestas de San Pedro y también el descenso del río Caudal.

En julio se celebran los días 6 y 7 en Urbies el certamen gastronómico de su queso de Urbies. En la villa el día 16 la fiesta del Carmen.

En agosto, es la romería de los Felechos en la Braña de Rozamuyos, San Bartolomé los días 24 y 27 en la localidad de Baiña.

En septiembre, el día 8 Nuestra Señora de Covadonga en Requejo, este día hay una excursión en tren de madera que va a Llanes por la fiesta de la Guía. En Turón el día 14 son las fiestas del Cristo de la Paz. En Valdecuna son las fiestas de los Mártires el día 27 esta declarada de Interés Turístico.

Este concejo tiene su escudo legalizado y a tal efecto, tras asesorarse por personas expertas, se propuso una armería en la que quedaran plasmados los factores influyentes en la constitución del municipio, que son el linaje de Bernaldo de Quirós y la Minería Local.

Fue aprobado por Decreto 735/1965 del 25 de marzo del Ministerio de la Gobernación y publicado en el BOE nº 81, del 5 de abril de 1965.

Su escudo es: Cortado.

Primer cuartel, dos llaves adosadas, acompañadas por seis luneles de gules puestas tres en cada franco y tres lises uno en jefe y dos en punta. Este escudo son las armas de la familia Bernaldo de Quirós, de gran influencia en la historia de Mieres.

Segundo cuartel, sobre ondas una rueda dentada puesta en el lado diestro y un mazo y un martillo puestos en el lado siniestro en aspa.

Esta parte simboliza el río Caudal que atraviesa el municipio y al símbolo de las dos principales actividades de la Minería y la Industria.

Gran ATLAS del Principado de Asturias.
Ediciones: Nobel S.A.

Asturias a través de sus concejos.
Ediciones: Prensa Asturiana.

Heráldica Institucional y Vexilología del Principado de Asturias.
Autor: Eduardo Panizo Gómez.
Ediciones: Principado de Asturias.

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