Ponga

Alcaldía: Dª. Marta Alonso Guijarro
Capital: San Juan de Beleño
Domicilio Social: Carretera General s/n 33557 SAN JUAN DE BELEÑO
Población Año 2018: 598 habitantes.
Teléfono: 985843005
Fax: 985843066
Página Webwww.ponga.es

ponga

Concejo asturiano perteneciente al área sureste de la región. Limita al norte con los concejos de Piloña y Parres, al este con Amieva y la provincia de León, al oeste con Caso y Piloña y al sur completamente con León. Con una extensión de 205,98 km2, siendo sus principales núcleos de población, la capital San Juan de Beleño y Sobrefoz.

El territorio de Ponga se caracteriza por tener un relieve muy abrupto y complicado en el que se combinan las medias y altas montañas con grandes pendientes, y los valles fluviales. El terreno pertenece casi en su totalidad al primario, predominando en la parte suroriental la caliza carbonífera y en el resto del concejo la alternancia de pizarrilla con fajas de cuarcita dura y áspera además de la caliza. La gran variedad estratigráfica nos muestra una superficie primitiva que ha sido fracturada por las fuerzas plutónicas originando altas montañas y cordales mostrándonos unos espectaculares paisajes naturales.

Para examinar el relieve dividimos el terreno en tres unidades: La cordillera Cantábrica, los cordales (el de Ponga y el del Collau), y las depresiones pizarrosas. En cuanto a la cordillera Cantábrica hay que decir que sirve de límite con la comunidad castellana leonesa y contiene entre ella la máxima altitud que se encuentra entre los picos de Europa y el macizo de las Ubiñas (la Peña Ten con 2142 metros). Los cordales están orientados en dirección sur-norte y marca la división de las aguas de los ríos Sella y Ponga. El cordal de Ponga es de naturaleza caliza y separa los territorios de Caso y Ponga a través de los picos El Abedular, Maciéndome, Tiatordos, La peña Taranes y La Llambría. Este cordal se puede divisar desde el valle de Beleño, mostrándonos unas vistas muy hermosas. El cordal del Collau, empieza en la peña Ten, sigue con los picos Pileñes, Collau Zorru, Lluengo, Bedules, la Collada Llomena, el Pico Pierzu y el Carriá. Las depresiones pizarrosas ya son unidades orográficas de relieves mucho más suaves, cortadas por los ríos y convirtiéndose en el núcleo principal de vida humana. Es de destacar en estas depresiones los fuertes desfiladeros formados por los cortes verticales y estrechos de las rocas. Entre estos desfiladeros destacamos el de los Beyos de más de 10 Km. de largo y alturas de hasta 1.000 metros. A las laderas del desfiladero se formaron cantidad de pequeños pueblos colgados en lo alto, en los que sus habitantes han vivido en condiciones muy difíciles para la supervivencia. Otros desfiladeros importantes son los del río Santagustia hacia Viegu, el del río Ponga en Sobrefoz, los Corredores en Sellaño y la escalada en Taranes.

Los ríos más importantes del concejo son el Sella que atraviesa la zona oriental del territorio para seguir su curso por Amieva, y el Ponga que recorre el concejo de sur a norte y fluye en el Sella en Amieva. Entre los afluentes locales del sella tenemos el río Viego, el Viboli, el Roabín y el Canalito el cual camina hacia el Sella en medio de espectaculares gargantas. El Ponga nace en el puerto de Ventaniella y discurre por Sobrefoz, Yano, Abriegos, Cadenaba y Sellaño. Sus afluentes más importantes son el riachuelo de Taranes, el Semeldón y el Valle Moro.

Su clima es atlántico y muy húmedo. La temperatura en el concejo es suave, con máximas en verano que muy pocas veces pasan de los 30ºC. y mínimas que raramente descienden de los 0ºC por el invierno. Estos extremos térmicos que vemos son bastante acusados por culpa de la humedad.

La vegetación es también variada predominando los bosques de hayas, robles, abedules, tilos, acebos y espinos en las zonas medias y altas, quedando las tierras de los valles para cultivos y prados de siega.

La fauna ha sufrido la acción devastadora de la especie humana desapareciendo o reduciéndose muchas de las vidas animales que allí habitaban como el corzo, venado, jabalí, rebeco.

La capital del concejo de Ponga es San Juan de Beleño (Beleño), que debe su nombre a la admiración que sentían hacia el sol los pueblos prehistóricos que habitaban estas tierras a la cual denominaban “Belennus”. Es uno de los núcleos más poblados del territorio dentro de una zona ya de por sí muy difícil para habitar. Las viviendas se incrustan de manera singular dentro del suelo municipal, dotando al concejo de unos parajes realmente bonitos.

Dado el complicado relieve que presenta la zona, esto hace que el concejo no sea muy poblado, siendo en la actualidad uno de los concejos con menor densidad de población de todo el Principado de Asturias.

Tanto la emigración a ultramar de principios de siglo, como la que posteriormente se dirigió al centro de Europa y al núcleo urbano asturiano, han ayudado que la población haya ido desmoronándose con el paso de los años, siendo la caída mas acuciada desde mitad de siglo pasado hasta nuestros días. Este fenómeno migratorio y su consecuente despoblamiento, traen consigo consecuencias demográficas muy negativas como son la caída de la natalidad y el aumento del envejecimiento de la gente, que nos dejan muchas dudas acerca de la recuperación social del concejo, aunque es de esperar que dicha recuperación se pueda llevar a cabo.

Además, cabe señalarse igualmente la quiebra estructural producida al haber en la actualidad mucha menor cantidad de mujeres que hombres, siendo mayoría de ellas las que poseen una edad igual o superior a los 40 años. Todas las parroquias se han visto afectadas por esta disminución de efectivos, correspondiendo a la de Caranga, el triste hecho de hacerlo en una mayor proporción.

En cuanto a la estructura económica del concejo hay que señalar que Ponga es un concejo mayoritariamente ganadero y agrícola y que representa un 75,6% del empleo local. La cabaña de vacuno es la principal, siendo la orientada a la producción cárnica la que en mayor proporción se explota. La dificultad del terreno, con muy malos caminos en su haber, influye en la poca mecanización agrícola, perdurando aquí todavía las formas y usos tradicionales.

El sector secundario y el de la construcción representa a un total del 6,5% de las personas empleadas, siendo precisamente la actividad constructiva el eje principal del sector. El sector servicios ocupa a un total del 17,9%, cubierto en su mayoría por el comercio, transporte, enseñanza y actualmente por la hostelería.

Es de destacar en el concejo que más de la mitad de las rentas familiares provienen de las pensiones por jubilación o prejubilación, lo que nos da una clara muestra del progresivo envejecimiento de la población.

Varios útiles arqueológicos de relevancia como lo eran dos espadas, una hoz y una punta, nos remiten, en lo que a ocupación humana de la zona se refiere, a la época de la edad de bronce. Además han sido encontradas huellas primitivas en el castro de El Castiello, entre Taranes y Abiegos. Hechos que lo demuestran son las latinizaciones de términos tales como “Belennus” o el sol en Beleño, y “Tarannus” o trueno en Taranes.

Durante la colonización romana, Ponga pertenecía al territorio de la Cantabria, encontrándose útiles de trabajos para minas en Miesca, interpretándose que hubo avanzadillas militares para proteger los pasos por Ventaniella y Arcenorio y explotar esas riquezas naturales. De esta época son famosas dos lápidas funerarias encontradas en Sellano y la iglesia primitiva de San Juan de Beleño y las cuales contenían también representaciones artísticas de caballos. En la época del reino Astur, montañeses de Ponga participaron en la batalla de Pontunio (el Pontón) adonde arribaron desde Arcenorio.

La primera referencia documental que se tiene de Ponga, es la donación efectuada por Alfonso IX a Pedro García de Caso, del coto de Cazo en 1188. Los primeros datos que nos hablan de la vida administrativa de la zona datan del siglo XIV en el que existían jueces nobles y plebeyos, alcaldes de hermandad y cinco regidores perpetuos. Durante las luchas entre Pedro I y Enrique de Trastámara, el municipio siempre fue leal a Pedro. Enrique III otorgó al concejo dos favores reales, la libertad de pastos y tránsito por todo el reino, así como la exención del pago de portazgos por sus ganados y mercancías.

Durante la edad moderna queda definida la integración religiosa y civil de Ponga en Asturias, perteneciendo al arcedianato de Villaviciosa, e integrándose en el partido de Llanes en relación con su vida política. El primer diputado registrado que representa a Ponga data de 1594 y recae sobre Juan Alonso Del Río.

Durante el siglo XIX dos fueron las circunstancias que marcaron la vida de Ponga y modificaron su actividad lugareña. En primer lugar la emigración que se produzco rumbo a América y que repercutió en el concejo en el retorno y uso de capitales. Y en segundo lugar, la inauguración de nuevas y mejores comunicaciones terrestres, siendo de gran importancia dado su difícil trayecto, la que discurría por el desfiladero de Beyos, y que proporcionó a sus habitantes una salida por el Sella hacia Cangas de Onís.

La mejor expresión artística que nos ofrece el concejo no son sus obras arquitectónicas, sino sus manifestaciones naturales, que nos ofrece parajes y vistas sin igual. Desde las más altas montañas, con intenso verdor en sus bosques y praderas, hasta el relajante correr de sus ríos formando espectaculares gargantas y desfiladeros, sin olvidarnos de los pueblos colgados de las montañas, que configuran todo ello un idílico paraíso natural.

La arquitectura religiosa del concejo se refiere a pequeñas iglesias rurales, construidas la mayoría a finales del XVIII, siendo acabadas en el XIX y el XX. Dentro de éstas se encuentran las iglesias de Santa María de Viego, con una bella puerta lateral adintelada de grandes sillares con molduras de Orejetas.

También tenemos la iglesia de Santa María de Taranes construida en 1779, con planta en forma de cruz Latina, con amplio crucero y bóveda de medio cañón en la que están representados frescos con imágenes de los cuatro evangelistas. Del mismo modo, son reseñables la iglesia de San Juan de Beleño, del siglo XVII, la de San Lorenzo de Abiegos y las dos pequeñas ermitas de Ventaniella y Arcenorio, ambas de la época medieval.

En cuanto al arte popular y civil, tenemos la torre de Cazo. Perteneciente a la familia Caso, gracias a una donación efectuada por Alfonso IX. La torre es de planta cuadrada, con amplios muros, conservando una ventana en el segundo piso constituida sólo a través de cuatro piedras.

En Sobrefoz encontramos una gran casa conocida como El Palacio, de planta cuadrada, realizado en mampostería y con buenos sillares tallados en las esquinas y formando los vanos. Tiene también una capilla. Otras casonas importantes son la Suárez-Monasterio, conocida como “Casa Rubín”,realizada en mampostería y rodeado de dependencias destinadas para el uso agrícola, o la que encontramos en Taranes, la casa de la Plazuela del Sol, con un bonito corredor de madera en su frente.

Un edificio también singular y de uso popular es el antiguo balneario de Las Mestas, recientemente restaurado para uso turístico, hallándose en él un hotel y restaurante. Mención especial merece por último, la cantidad de edificaciones agrarias que se conservan a lo largo del concejo como los hórreos, paneras y tenadas que dotan a los pueblos de gran singularidad.

Entre sus principales fiestas, destacan:

Las fiestas de San Pablo en la localidad de Sobrefoz. San Lorenzo en la localidad de Aviegos. Las de San Esteban en la localidad de Carangas en el mes de Agosto. San Antonio en la localidad Casielles. Las fiestas de San Ignacio en Viboli en el mes de Julio. Las Romerías de las Santinas en Arcenorio y Ventaniella en el mes de septiembre. El Festival del queso de Beyos en el mes de diciembre y la Fiesta del Aguinaldo en Beleño el 1 de enero.

De todas las fiestas del concejo, sin duda la más singular es la que se celebra en Beleño a primeros de año y que están relacionados con los ritos de paso de origen prerrománico y que pretenden enfatizar las vivencias de la población como el paso de niño a joven, o la formación de las parejas, con la consiguiente aparición en escena del “GUIRRIA” personaje carnavalesco cuya misión es abrazar a todas las féminas y marcar con cenizas a los caballeros.

El escudo de Ponga está partido y medio cortado.

El cuarto partido de la izquierda es doble y representa la figura de Enrique III en caballo con la inscripción; “S ENRIQUI DEI GRATIA REGIS CASTELAE LEGIONIS”, en honor de los dos privilegios que éste concedió al pueblo.

El cuarto partido de la derecha se divide en dos, estando en la parte superior la cruz del escudo de los Caso, que fueron alférez mayores de Ponga.

En el cuartel partido, cinco llamas sobre fondo rojo que es el escudo de la familia Cienfuegos, titulares del condado de Peñalba, que sucedieron a la familia Caso.

Al escudo municipal actualmente utilizado hoy en día, no se le conoce sanción legal ni documento oficial que especifique cual de las varias versiones que circulan es la correcta.

Gran enciclopedia Asturiana.
Autor: Silverio Cañada.

Geografía de Asturias.
Ediciones: Prensa Asturiana S.A.

Asturias a través de sus concejos.
Ediciones: Prensa Asturiana S.A.

Heráldica institucional y vexilología del Principado de Asturias.
Ediciones: Principado de Asturias.
Autor: Eduardo Panizo Gómez.

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